viernes, 18 de noviembre de 2011

Argentina: Entre el neoliberalismo i el desarrollismo


Este artículo es una sintesis de la política económica y social llevada en la Argentina desde1990 hasta el primer mandato de Cristina Fernandez. 
GOBIERNO DE CARLOS MENEM (1989-1999)
  1. Gobierno de claro corte neoliberal.
  2. Desregularización de la economía.
  3. Reducción de cupos, aranceles y prohibiciones a las importaciones.
  4. Se establece la libertad de precios.
  5. Aumento de impuestos al Valor Agregado que redunda en una mayor recaudación fiscal.
  6. Tipo de cambios flexibles.
  7. Mayor apertura a la inversión extranjera.
  8. Desregularización y protección de la propiedad privada.
  9. Restricción fuerte de la emisión monetaria.
10. La deuda externa pasa de 45 mil millones de dólares a 145 mil millones de dólares.
11. Crecimiento del desempleo de 5% a 15%.
12. Aumento de la pobreza de 6% a 56%.
13. Aumento de los programas de asistencia social.
14. Privatización de empresas públicas, recaudando 40 mil millones de dólares.
15. Venta de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) a la empresa Española Repsol por 15 mil millones de dólares.
16. Alineamiento incondicional con los Estados Unidos.
17. Restablecimiento de las relaciones bilaterales con Gran Bretaña.
18. Venta ilegal de armas a Croacia durante el Conflicto de Kosovo y a Ecuador durante el Conflicto de Cenepa.
19. Indulto a militares acusados de violación de DDHH durante el Proceso de Reorganización Nacional (1976-1985).
20. Elevado nivel de corrupción estatal.

GOBIERNO DE FERNÁNDO DE LA RÚA (1999-2001)
  1. El ministro de economía, José Luis Machinea, negoció un paquete de salvataje con el FMI por 40 mil millones de dólares.
  2. Se promulga la “Ley de Reforma Laboral” que busca debilitar el poder gremial de los sindicatos como la CGT y bajar los costos laborales.
  3. Las reservas internacionales disminuyen de 33 mil a 20 mil millones de dólares.
  4. Se da el impuesto a las operaciones bancarias dentro del plan “Déficit Cero” que ocasionaría pánico financiero en la sociedad.
  5. La población empieza a hacer fuertes retiros de depósitos bancarios, para lo cual el gobierno activa “El Corralito”.
  6. El corralito consistió en un retiro de 250 pesos semanales como máximo, la prohibición de enviar dinero al exterior y la obligación de realizar la mayor parte de operaciones comerciales mediante cheques, tarjetas de crédito o de débito.
  7. El pánico financiero produce “cacerolazos” y en Argentina estalla la convulsión social, huelgas y saqueos inunda las ciudades.
  8. El presidente renuncia y huye de palacio de gobierno a través de un helicóptero.
  9. Su reemplazante Rodríguez Saá declara en default a la economía argentina, con ello el país entra en insolvencia económica, agravando la situación económica.
10. El desempleo ya bordeaba el 25% y la pobreza llegaba al 59%.
11. Se elige de manera transitoria a Eduardo Duhalde, que junto a su ministro de economía, Roberto Lavagna, estabiliza la situación económica del país devaluando la moneda para favorecer las exportaciones.

GOBIERNO DE NÉSTOR KIRCHNNER (2003-2007)
  1. Mantenió la devaluación de la moneda llevada desde su antecesor, Eduardo Duhalde.
  2. Se hizo el canje de la deuda soberana de corto plazo a largo plazo.
  3. Las relaciones con el FMI se deterioraron; Argentina cancela su deuda total con este organismo por un monto de 9 mil millones de dólares.
  4. El gobierno se ve beneficiado por el elevado precio internacional de los granos y cereales que exporta Argentina.
  5. Las reservas internacionales subieron más de 30 mil millones de dólares.
  6. El desempleo bajo hasta 10% y la pobreza bajó hasta 33%.
  7. Mantuvo una política activa de promoción de los DDHH, anulando las “Leyes de Obediencia Pública” y “Punto Final”, impulsando el enjuiciamiento a los responsables por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura militar de los años 70’.
  8. Mantuvo la alianza militar con el gobierno de los EEUU para evitar mayores problemas con dicho país.
  9. Se dio un conflicto diplomático con el Uruguay debido a la instalación de una planta de celulosa sobre el río Uruguay.
CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNNER (2007-2016)
  1. Se da la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
  2. Se da la creación del polo científico-tecnológico de Buenos Aires.
  3. Se da impulso a la reconstrucción de vías ferroviarias.
  4. El programa “Conectar Igualdad” se dio para entregar dos millones de netbooks con acceso de internet a las escuelas primarias y secundarias.
  5. Se da el rescate de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas, que pasarían a hacer administrada bajo la Asociación Pública-Privada (APP).
  6. Se da la re-estatización de la Fábrica Militar de Aviones (FMA) que había sido privatizado en 1995 a la empresa estadounidense Lockheed Martín durante el gobierno de Carlos Menem.
  7. Se da un aumento sostenido del gasto público con fines redistributivos.
  8. Se da una política fiscal y cambiaria favorable a la inversión privada.
  9. Se da un aumento de la inflación debido al gasto público, pero que es compensando con el aumento del salario mínimo vital.
  10. 10. La crisis económica del 2008 llevó a tomar determinadas medidas:
          1.1 Creación del Ministerio de Producción
          2.1 Reducción de impuestos al agro para incentivar la producción.
          3.1 Promoción del empleo a través de las PYMES.
          4.1 Repatriación de capitales.
          5.1 Fomento a la producción mediante la asignación de 4 mil millones de dólares a través de la banca privada a bajos intereses.
          6.1 Creación de obras públicas por un valor de 21 mil millones de dólares que crearan 360 mil puestos de trabajo.
11. Aumento notable de las empresas extranjeras en la Argentina.
12. La industria automotriz creció 48.2%.
13. La industria de la carne tuvo un retroceso fuerte debido a la crisis internacional, lo que produjo un descenso del consumo en 17% y una gran cantidad de despidos.
14. Se dio una asignación económica familiar por hijos menores de 18 años, cuyos padres estén desempleados y hayan demostrado haber cumplido con las vacunaciones y la educación escolar de sus hijos.
15. La pobreza descendió hasta el 11% y el desempleo hasta el 7%.
16. Se decretó el ahorro energético en los edificios públicos mediante el consumo de lámparas de bajo consumo.
17. El % del PBI destinado a educación subió de 3% a 6% del 2003 al 2010.
18. Del 2003-2010 es el segundo periodo de mayor construcción de escuela en la Argentina, siendo un total de 470 escuelas construidas.
19. Se dio fin a las AFP’s y se creó el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
20. Se apoyo la negociación colectiva entre sindicatos y empresa.
21. Se otorgó documentos a los inmigrantes en situación irregular.
22. Se aumentó las indemnizaciones por accidentes de trabajo.
23. Se apoyo con el canje humanitario de rehenes de las FARC en Colombia.
24. Las relaciones con EEUU han tenido un enfriamiento diplomático.
25. Se dio la flexibilización con respecto a los derechos de autor para permitir la reproducción de la vacuna contra la gripe AH1N1.
26. Se condenó el Golpe de Estado ocurrido en Honduras.
27. Se prohibió usar los puertos argentinos para proveer de bienes a las Islas Malvinas y se puso una protesta formal por la soberanía de las Islas ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
28. Se hizo un desagravio a Paraguay y al Perú por la Guerra de la Triple Alianza y la venta de armas a Ecuador en el Conflicto de Cenepa respectivamente.
29. Se eligió a Néstor Kirchner como secretario general de UNASUR.
30. Se opuso a la “Ley de los Glaciares” argumentando que ello atentaba contra el desarrollo económico de las poblaciones adyacentes a la cordillera de los andes.
31. Se prosiguió con el apoyo a los DDHH.
32. El gobierno liberó la transmisión del deporte nacional a través de televisión nacional, para que el pueblo pueda ver los encuentros de manera gratuita, a su vez financiar el deporte amateur con el excedente que se genere por concepto de publicidad.
33. Se dio una nueva ley de medios audiovisuales, que impiden la concentración monopólica de medios, donde se dispone que el 70% de la programación tiene que ser nacional, cada canal debe de estrenar seis películas nacionales al año y otra serie de regulaciones.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Irán; Diplomacia o Guerra Nuclear ?


La reciente publicación de un informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) reaviva el debate sobre cómo evitar que Irán cuente con armas nucleares. Según el informe, ese país ha desarrollado la tecnología y enriquecido uranio para contar con ellas; ha fortalecido las instalaciones, y tiene los misiles adecuados. Las opciones que se discuten son un ataque sobre esas instalaciones, imponer un duro régimen de sanciones y bloqueo, o integrar a Irán en un diálogo y negociación.

En Israel, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, presionan a favor de un ataque preventivo. Paralelamente, diversas voces en Estados Unidos apoyan una acción militar por razones variadas, desde los que temen una dominación regional iraní hasta los que señalan que después de Irán, Arabia Saudí, Turquía y Egipto se sumarían al club nuclear. Inclusive se aboga por atacar Irán para evitar una guerra nuclear entre este país e Israel. Ante estas alarmas, el exdiplomático Richard Dalton, del instituto Chatham House, en Londres, considera que “no hay un peligro inminente que justifique una autodefensa anticipatoria”. Asimismo, Hillary Mann Leverett y Flynt Leverett, exmiembros del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, consideran que la capacidad para fabricar armas nucleares no es lo mismo que tenerlas.

Israel está utilizando la amenaza de un ataque iraní con el fin de que Estados Unidos, Europa, y especialmente Rusia y China, además de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, incrementen la presión diplomática y las sanciones sobre Irán para que cancele el programa nuclear. “Presiones y disuasión son las reglas del juego en este momento, pero un ataque no puede ser totalmente descartado”, explica Yossi Alpher, exmiembro del servicio de inteligencia israelí, “pero el Gobierno prefiere que sea Estados Unidos quien realice un ataque”.

Pese a la estrecha relación entre Estados Unidos e Israel, el Gobierno de Netanyahu podría lanzar un ataque sin consultar con Washington. Esto sucedió cuando Israel destruyó las centrales nucleares de Osirak (Irak) en 1981 y de Deir e-Zour, en Siria, en 2004. Durante una reciente visita a Israel, el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, el cual se opone públicamente a una acción militar contra Irán, no obtuvo ninguna certeza de que no habría un ataque preventivo.

La influencia de Washington, muy disminuida en Oriente Próximo, está afectada por la pésima relación entre el presidente Barack Obama y el primer ministro Netanyahu. El presidente está totalmente aislado en la cuestión israelí-palestina. La derecha considera que su política es antisionista, mientras el centro y la izquierda creen que ha traicionado a los palestinos y perdido la oportunidad de alcanzar un acuerdo sobre dos Estados. En este contexto, Netanyahu confía en poner a Obama contra las cuerdas, obligándolo a realizar un ataque preventivo que, en caso contrario, lo haría Israel.

El peligro iraní es una cuestión que Netanyahu tiene como prioridad desde hace años. De paso, al agitarlo, el Gobierno israelí retrasa los recortes en el presupuesto de defensa. Las manifestaciones de los indignados israelíes de los últimos meses, además de las encuestas, indican que una gran parte de la población está a favor de reducir el presupuesto de seguridad (más las partidas destinadas a los colonos que ocupan tierras palestinas y a las escuelas religiosas ortodoxas) y reorientarlas a educación, salud y vivienda.

Sectores militares y de inteligencia, y analistas políticos israelíes, consideran que un ataque solo retrasaría el programa nuclear y tendría graves consecuencias: ataques terroristas, acciones militares iraníes en el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico, y mayor aislamiento en la región en un momento de importantes cambios políticos en varios países árabes. Meir Dagan, exdirector del Mossad, cree que es “estúpido” ir a la guerra contra Irán cuando se pueden usar otros métodos de boicot y acciones encubiertas, desde la guerra cibernética hasta la eliminación de científicos, que retrasan el programa. También los actuales jefes de las fuerzas de defensa e inteligencia israelí se oponen a un ataque.

Desde que Barack Obama llegó al poder hubo tensiones entre su posición a favor de combinar diálogo, estímulos y sanciones contra Irán, y los que consideran que la única política es imponer duras sanciones y un eventual uso de la fuerza. A medida que Obama perdió posiciones en el Congreso y dentro de su propia Administración, su política se ha modificado desde aceptar el programa nuclear civil iraní hasta presionar al Gobierno de Mahmud Ahmadineyad para que lo cancele casi totalmente.

En el Gobierno de Estados Unidos temen que un ataque israelí ponga en peligro sus tropas en la zona del golfo Pérsico e Irak. Precisamente cuando se están retirando las tropas de Irak y Afganistán, no resulta conveniente lanzar una operación militar de consecuencias imprevisibles. Por otra parte, imponer un bloqueo a las exportaciones de petróleo (2,4 millones de barriles diarios) llevaría a un aumento de los precios del crudo en tiempos de crisis económica. En realidad, para Washington sería conveniente pactar con Irán problemas como los refugiados afganos, el narcotráfico y estabilizar Irak.

Teóricamente, la retirada de Estados Unidos de Irak en 2014 permitiría a Irán aumentar su influencia regional. Arabia Saudí, Kuwait y los Emiratos Árabes prefieren un ataque que la limite. Pero Washington busca apoyar militarmente a aliados como Catar y Kuwait y fortalecer así la relación de seguridad con ellos. Sin embargo, las perspectivas de mayor influencia regional iraní no son buenas. Las revueltas en el mundo árabe van en dirección contraria al modelo teocrático del chiísmo de Teherán. La alianza de Ahmadineyad con el Gobierno sirio, y la represión sobre la disidencia, ha aumentado su desprestigio.

Para el nacionalismo iraní, Estados Unidos es el heredero del colonialismo británico que ha tratado de subyugar al país y controlar sus recursos petrolíferos. Desde la conspiración de la CIA en 1953, el apoyo a la dictadura secular del sah Mohammed Reza Pahlevi, hasta el enfrentamiento a la revolución islámica desde 1979. Los iraníes se consideran una potencia regional con una rica historia y valiosas cultura y religión que debe ser respetada. La energía nuclear civil es una opción de crecimiento legítima de acuerdo con el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP).
Cuanto más presión se ejerce sobre Irán para que no cuente con armas nucleares, más convencido está el Gobierno de que las necesita. La lección que Teherán extrajo de la invasión de Irak en 2003 es que si Sadam Husein hubiese tenido armas nucleares nunca le hubiesen atacado. El nacionalismo populista autoritario no va a ceder ante Washington y Europa. La resistencia a las amenazas le sirve de legitimación.

La política de sanciones y de un eventual bloqueo no funciona en un mundo multipolar donde China, Rusia e India continúan comerciando. Un ataque militar solo retrasaría el programa a la vez que acelerará el aislamiento y desprestigio de Estados Unidos, Israel y Europa en una región en cambio. El investigador iraní-estadounidense Trita Parsi considera que la falta de vínculos entre Estados Unidos e Irán es muy peligrosa. Los dos Gobiernos temen comunicarse para no ser vistos como débiles. De este modo, “la opción es entre sanciones y guerra, y no entre confrontación y diplomacia”.
Una opción diferente es contar con interlocutores como Turquía y Brasil, con buenos vínculos con Irán y que ya alcanzaron un acuerdo con Ahmadineyad en 2010 basado en la continuación del programa nuclear civil verificado internacionalmente, produciendo una cantidad limitada de uranio enriquecido en un tercer país, y sin producir armas nucleares. Un acuerdo de este tipo se puede alcanzar si la comunidad internacional entabla un diálogo que reconozca la legitimidad de Irán y su papel regional, pese a las discrepancias con su régimen político.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

La alianza estratégica entre Alemania i Rusia



Desde los comienzos de la geopolítica, alianza entre Rusia y Alemania, se ha visto como una amenaza al liderazgo que ha tenido Estados Unidos y Gran Bretaña respectivamente, esto se debe a varios factores: Rusia es un país con una gran cantidad de recursos naturales (energéticos, mineros, agrícolas, etc.) de los cuales, son sus recursos energéticos lo que le da a este país una posición estratégico en el sistema internacional.

Por otro lado tenemos a Alemania, un país que desde su unificación con Otto von Bismarck en 1871, demostró ser un país listo para competir la hegemonía mundial con el mundo anglo-sajón, esto se demostró en varias acciones tomadas por los alemanes, primero, bajo la forma del Imperio Alemán liderado por Guillermo II (1888-1918), cuyas políticas estuvieron enmarcadas dentro de una política imperialista que terminó por chocar con los intereses de Gran Bretaña y esto finalmente desató la I Guerra Mundial. La derrota alemana en esta guerra, conmovió la visión alemana de dominio mundial, cuya retórica fue tomada nuevamente por Adolf Hitler, que tomó la idea de dominación mundial, y bajo la forma del III Reich llevó a cabo toda una política expansionista.

Estas ideas fueron apoyadas en las ideas de Friedrich Ratzel[1] y Rudolf Kjellén[2]  y que luego Karl Haushofer[3] concretaría todo ello, creando el concepto de Lebesbraum (Espacio Vital) cuya definición se basaba en que todo estado pequeño pero poderoso debía de expandirse para seguir manteniendo su estatus, esto llevado a la realidad nazi, fue traducido en que Alemania para poder seguir creciendo y desarrollándose debía expandirse, especialmente hacia los pueblos de Europa del Este y debía contar como aliado a Rusia, quien consideraba como su aliado natural, para lo cual debía de darle más importancia a esta alianza que a la alianza que estaba llevando acabo con Italia de Benito Mussolini.

Todo este afán expansionista llevado a cabo por Alemania, desembocó nuevamente en guerra, dándose la II Guerra Mundial, cuyas consecuencias terminaron por frustrar nuevamente la geopolítica alemana y condenó a Alemania a estar dividida en dos partes (hasta la reunificación alemana en 1991) y caer bajo la órbita de influencia de los Estados Unidos por el lado Occidental y la influencia de la Unión Soviética por el lado Oriental (hasta 1991).

Pero es justamente en este periodo donde podemos ver un primer intento de alianza estratégico contemporáneo entre Alemania y Rusia; Adolf Hitler y Joseph Stalin habían firmado un pacto de no agresión conocido como el “Tratado Ribbentrop-Mólotov”  en el cual también se acordó la repartición de Finlandia, Polonia y Europa del Este, para de esta manera poder concretar la hegemonía de ambos países en esta región del mundo. Este pacto produjo preocupación en Gran Bretaña y Francia que veían que una unión entre ambos estados podrá poner en jaque el poder anglo-francés y por ahí a los Estados Unidos y con ello su hegemonía que tenían en el mundo.

El sustento del poder ruso-alemán radica en su ventaja en el poder terrestre que ambos tienen, y la superioridad de ambos en este terreno ha sido histórico, Alemania lo demostró en sus guerras que tuvo contra Austria y Francia en el periodo de la Unificación Alemana y el coraje con lo que enfrentó la I Guerra Mundial en las trincheras desperdigadas por todo Europa Occidental del Norte, lo mismo sucede con Rusia, quien conquistó Asia Central y el Cáucaso frustrando las pretensiones británicas sobre estas regiones debido a que el Imperio  Británico nunca pudo usar todo su arsenal marítimo en medio de este escenario bélico.

Aleksander Dugin, uno de los más resaltantes teóricos del nacionalismo ruso, menciona que la venta de Alaska fue algo estratégico, debido a que mantener esta enclave en otro continente, hubiera implicado al Imperio de Rusia, a tener una fuerza marítima fuerte en el Pacífico Norte que pueda defender y rivalizar con el creciente poderío naval de los Estados Unidos, algo en lo que estaba en desventaja, esto se puede reforzar con la derrota rusa en manos del Imperio del Japón en 1904, luego de que un país emergente de ese entonces, le ganase la guerra al Gran Imperio Ruso. La idea de Rusia era consolidar su poder terrestre en Asia Central y el Cáucaso para luego poder salir al Mar Arábigo a través de su expansión hacia el sur por territorios de Afganistán y Pakistán para luego recién empezar a crear una flota naval capaz de competir con el poder marítimo de Gran Bretaña y Estados Unidos.

El poder terrestre de Alemania y Rusia no pasaron desapercibido por la Geopolítica y fue Halford J. Mackinder; geopolítica británico miembro de la Real Sociedad Geográfica, donde mencionó que la supremacía británica se encontraba en riesgo frente a los vastos poderes continentales dotados de condiciones físico-geográficas permanentes y que una alianza entre Alemania y Rusia daría un control sobre el heartland y con ello tendrían el control de la isla mundial y el control del mundo. Pero Mackinder se equivocó al decir que el control del Heartland pasaba por el control de Europa Oriental, ello se demostró luego que Adolf Hitler ocupará esta región, y posteriormente avanzara hacia Rusia, no pudiera lograr el objetivo de controlarla, perdiendo catastróficamente en la Batalla de Stalingrado (1942-43) con 800 mil muertos alemanes de por medio.

Ante ello Nicholas Spkyman; geopolítico estadounidense, analiza y se da cuenta que el control del Heartland pasaba por el control de Asia Central, ya que  si controlas esta región, debilitas el poder ruso, y controlas la expansión de la influencia rusa. Asia Central dentro del esquema ruso, es de suma importancia, debido a que aquí están grandes yacimientos de petróleo y gas natural, lo que hace que junto a la región del Círculo Polar Ártico sean los dos lugares que concentran sus reservas de energía. Pero la extracción del petróleo en Asia Central es mucho más fácil que del Polo Norte, ya que en este último, por la situación climática y por factores geográficos es mucho más cara la obtención de petróleo y gas.

Cuando la Unión Soviética se desintegra y se forma diversos estados en Asia Central, Cáucaso y Europa Oriental, Rusia entiende que es trascendental mantener una influencia en esta región, pero cuyo objetivo no se ha logrado del todo, muestra de ello es que los Estados Unidos ha desplegado una serie de bases militares por países como Kirguistán (donde está la Base de Mantara, donde se ubica la pista de aterrizaje para bombarderos B-2 y B-58) Tayikistán o Turkmenistán, cuyo objetivo es tener bajo control militar la región de Rusia, China, India e Irán. Otra muestra de la pérdida de su influencia se da en el Conflicto de Osetia del Sur en el 2008, donde Rusia intenta doblegar el intento de autonomía georgiana sobre la política exterior rusa, para pasar a estar bajo la influencia militar de la OTÁN, que es el brazo armado de EEUU, pero que al final, luego de intensos bombardeos sobre la capital de Georgia, Rusia sigue manteniendo su hegemonía en esta región.

Pero a raíz de la crisis económica y política del sistema internacional, Rusia ha sacado provecho de esto, al igual que su aliado del este como China. Rusia y China tienen un intercambio comercial de 90 mil millones de dólares, lo que lo convierte en el primer socio comercial de Rusia, mientras que el intercambio comercial entre Rusia y Alemania ya pasó la barrera histórica entre ambos llegando a los 70 mil millones de dólares, siendo el segundo socio comercial, todo esta relación comercial ha venido siendo fortalecida desde los años de la presidencia de Vladimir Putin de Rusia y Gerhard Schroder, ex Canciller Alemán del Partido Socialdemócrata, en donde se firmó el convenio para la construcción del gasoducto Nord Stream que permita vender el gas ruso a Alemania, de manera directa por el Mar Báltico, sin tener que pasar por territorios polacos y ucranianos, gasoducto que se ha puesto en funcionamiento a comienzos de noviembre del 2011, durante la gestión del presidente Dmitri Medvédev y la Canciller alemana Ángela Merkel, lo que refuerza mucho más la alianza económica entre estos dos países. Algunos críticos consideran que esta alianza sería utilizada por Rusia para poder chantajear a la Unión Europea con el aprovisionamiento de recursos energéticos, pero por otro lado, esta alianza es vista con buenos ojos, porque acerca cada vez más al destino inherente de unión de ambos países.

Esta alianza entre Medvédev-Merkel es visto por muchos como una continuación de la alianza que hubo en su momento entre Hitler-Stalin, por lo que países como Ucrania y Polonia se mantienen en una posición expectante por que atenta contra sus intereses nacionales. Alemania es hoy por hoy un país con un gran poder económico en el mundo, es el primer exportador e importador del mundo con una población de 80 millones de habitantes, con un gran poder financiero en el mundo y es el líder indiscutible de la Unión Europea junto con Francia. Por otro lado está Rusia, que es una potencia energética, tiene una influencia política notoria en Europa Oriental, también en Asia Central junto con China y tiene un poder militar, el cual está siendo repotenciado para tener la operatividad que había durante la Unión Soviética.

La Unión Europea, que descansa sobre el núcleo franco-alemán, tiene hoy la oportunidad de poder entablar una relación estratégica con Rusia y es que una alianza entre Alemania y Rusia, es casi implícito que también es una alianza entre la Unión Europea y Rusia, a excepción de Gran Bretaña, que sigue siendo el aliado incondicional y vasallo de los Estados Unidos, y que siempre ha dejado en claro su posición poco pro-europea.

Entonces la formación de una alianza París-Berlín con el eje Moscú-Pekín siendo, Alemania y Rusia el engranaje principal, sería dar creación a un bloque anti hegemónico Americano-Británico que pondría en serios aprietos la hegemonía unipolar de este bloque. Es por ello que los Estados Unidos están alerta y ante ello ha desplegado una serie de escudos anti-misiles en países de Europa Oriental como Polonia, República Checa (el más americanista de todos los países europeos) y en su aliado incondicional de Turquía, para poder paralizar la expansión de la influencia rusa dentro de toda la planificación militar de la OTÁN contra Rusia. Rusia por su parte, ha visto esto como una amenaza contra su soberanía nacional y ha decidido empezar a reforzar militarmente su enclave europeo de Kaliningrado para poder bloquear todo este arsenal militar despegado en la región.

Pero, ¿Qué factores se necesita para que la alianza ruso-alemana se llegue a concretar? En la actualidad ya hay una alianza económica clara y fuerte entre ambos países, pero no existe aún una alianza militar entre ambos países, tal y como si existe entre Rusia y China. La alianza militar no se ha llegado ha concretar por dos factores principalmente: primero, porque Alemania luego de la II Guerra Mundial, dejó de lado sus sueños de expansión por el mundo a través del poder político-militar y se centró en el poder económico, y segundo porque los Estados Unidos, desde su victoria en la II Guerra, colocó una serie de bases militares en el país germano para poder controlar todo los movimientos de Alemania en esta materia.

Y es que el poder militar de Alemania en la actualidad no es una fuerza que preocupe a los Estados Unidos, por dar un ejemplo, la Luwftwaffe (Fuerza Aérea de Alemania) solo cuenta con 260 aviones de guerra, mientras que la Fuerza Aérea de Rusia cuenta con 4’500 aviones y los Estados Unidos, con 7’500 aviones de guerra. No olvidemos que Alemania tampoco cuenta con bombas nucleares, armas que si tienen los ejércitos de Estados Unidos y Gran Bretaña, Rusia, China y Francia por el otro.

Entonces, para poder llegar a concretar un bloque anti-hegemónico en el mundo pasa fundamentalmente por una alianza entre Berlín-Moscú que arrastraría consigo una alianza entre París-Berlín-Moscú-Pekín que permitiría tener el control sobre el heartland y con ello sería destruida la unipolaridad del sistema internacional y es que el poder económico alemán sumado al poder militar ruso si es un contrapeso al poder de los Estados Unidos. Este escenario puede ser fortalecido si es que se da una victoria del Partido Socialista en Francia, la continuidad de Ángela Merkel en Alemania y la probable victoria de Vladimir Putin en Rusia que fortalecer esta alianza. Y otro factor es la retirada de los Estados Unidos sobre Afganistán e Iraq, debido a que los Estados Unidos están centrando su interés en Asia-Pacífico en su competencia por este mercado con la China, lo que lo mantendrá muy ocupado, desatendiendo así, la región de Eurasia, algo que debe ser aprovechado al máximo por Rusia y Alemania para poder concretar esta alianza natural que pueda volver a ordenar el sistema internacional.

domingo, 9 de octubre de 2011

Geopolítica del Pacífico Sur


La disputa por el dominio de los mares del Pacífico Sur entre el Perú y Chile se han dado desde antes de la Guerra del Pacífico de 1879, esta disputa por la supremacía marítima se ve reflejada entre la rivalidad de los puertos del Callao y Valparaíso.

Antecedentes
            La disputa por los mares entre peruanos y chilenos se puede remontar desde la época colonial, en donde el puerto del Callao era el puerto principal del Virreinato del Perú, opacando por durante 300 años al puerto de Valparaíso ubicado en la Capitanía General de Chile[1]. Al momento de darse la independencia del Perú, Don José de San Martín recibió financiamiento de la burguesía alojada en Valparaíso con la finalidad de que una vez logrado el objetivo, los financistas puedan obtener privilegios dentro del puerto chalaco[2]. Otro de los antecedentes de esta disputa se da cuando el Perú y Bolivia deciden formar la Confederación Perú-Boliviana y con ello fortalecer su presencia política en la región andina, esta acción tomada por ambos gobiernos puso en serios aprietos a los intereses de la burguesía chilena, la cual veía como un país con demasiado poder al norte de sus fronteras, debido a que el comercio que había en el puerto del Callao se incrementaría por una de competitividad opacando por completo al puerto de Valparaíso[3].

            Guerra del Pacífico
            Este fue sin duda el capítulo que marcó el devenir histórico de la región, la disputa entre peruanos y chilenos por el control del guano y del salitre de Tarapacá y Antofagasta. Por el lado del Perú teníamos el apoyo de Bolivia, quien contaba con un ejército muy mal equipado, y por el lado de los chilenos contaban con el apoyo indirecto de la Armada Inglesa y la preparación del ejército chileno en los comandos prusianos de la época[4]. El resultado de esta guerra definió un sentimiento de anti-nacionalismo mutuo que con el pasar de los años no se ha podido dejar de lado, puesto que luego de este episodio histórico las rivalidades peruano-chilenas siempre se han dado.

           El S. XX y las rencillas territoriales
            Perú y Chile empezaron el S. XX con un fuerte problema territorial por el control de Tacna y Arica, las cuales deberían haberse definido por un plebiscito que no se dio en su debido momento, siendo definido luego la frontera territorial en el gobierno de Augusto B. Leguía por el cual Tacna quedó con el Perú y Arica con Chile. El término de la demarcación de las fronteras no terminó la serie de roces entre los peruanos y chilenos, los cuales daban esfuerzos mutuos por mejorar sus relaciones tales como lo muestra el Tratado Pesquero firmado en 1954[5], pero que luego no lograban su objetivo máximo de la integración entre ambos países. En 1970 con la llegada de Juan Velasco Alvarado al poder, el ejército peruano empezó a entrar en una fase de armamentismo dentro del marco del nuevo plan de Defensa y Desarrollo Nacional implementado por el gobierno revolucionario de las Fuerzas Armadas, producto de ello se compró aviones Su-22 a la Unión Soviética, se adquirió tanques T-55 y la repotenciación de la Marina de Guerra del Perú. Esta preparación bélica llevó como resultado a que en 1975 el Perú y Chile casi entran en conflicto bélico, cuando el General Velasco había dispuesto mandar a los buques de guerra del Perú hacia la frontera con Chile, pero días antes de lo que era una inminente guerra,  Francisco Morales Bermúdez, da un golpe de estado evitando así que se cumpliese con el cometido[6].

            La Disputa ante la Corte de la Haya
            Comenzando el S. XX el Perú en una histórica decisión decide llevar ante la Corte Internacional de la Haya la disputa con la República de Chile por la falta de delimitación marítima, esta decisión emprendida por el entonces Canciller de la Republica, Manuel Rodríguez Cuadros[7], marca el comienza de una reivindicación nacional con su historia, este juicio  cuyo veredicto se dará en el gobierno del presidente Humala y cuyo fallo esperamos todos los peruanos que sea a favor de la causa nacional.

            La Carrera Armamentística de Chile
            Por otro lado, los chilenos aprendieron bien que no podían ser un país sin un ejército que garantizase la seguridad de sus fronteras luego del incidente del 75’con el Perú y luego del Conflicto del Beagle con Argentina[8], por lo cual emprendieron una carrera armamentística, la cual fue continuada por los siguientes presidentes elegidos democráticamente, incluso se dio la Ley del Cobre, por la cual un % de lo recaudado iría directamente al equipamiento y repotenciación de las Fuerzas Armadas de Chile.

            Visión Marítima del Perú
            Tal ves uno de los visionarios que el Perú tuvo en cuanto a la defensa de la soberanía nacional, fue Ramón Castilla, presidente del Perú (1845-51,1858-62) que afirmó: “para mantener a raya los intereses de los chilenos sobre nuestros territorio nacional, es necesario tener una Marina de Guerra bien implementada que domine las costas del Pacífico Sur…”[9]  Las intenciones del presidente Castilla por ese entonces era reforzar la Marina de Guerra, luego de lo ocurrido en la Guerra entre la Confederación Perú-Boliviana y Chile, pero lastimosamente no se tomó acciones para poder lograr dicho objetivo, en cambio el ejército chileno de ese entonces guiado por su ideólogo Diego Portales, comenzó una carrera armamentística que desembocó en la Guerra del Pacífico.

            Ya en la década del 50’ en un proceso de renovación de pensamiento militar, el CAEM marcó la pauta de la nueva visión que se tenía que tener con respecto al desarrollo y la defensa nacional, lo cual volvió a coincidir en la importancia de tener una Marina de Guerra del Perú preparada para evitar otra vergüenza nacional en caso de un conflicto bélico. De esta generación tenemos militares ilustres como Juan Velasco Alvarado, Edgardo Mercado Jarrrín, entre otros. Durante el gobierno de Alejandro Toledo, el ministro de Defensa Roberto Chiabra, refuerza la Marina de Guerra del Perú adquiriendo ocho fragatas Lupo que fueron compradas a la Marina de Guerra de Italia[10].  Pero lastimosamente en el gobierno de Alan García, el equipamiento en general de las Fuerzas Armadas se dejó de lado, lo que ocasiona que tengamos una desventaja en nuestro material bélico con respecto al ejército de Chile.

            FLOTA NAVAL DEL PERÚ
            La Marina de Guerra del Perú esta integrada por 26 mil marinos y 5 mil civiles, cuyo máximo jefe es el Almirante Jorge DE LA PUENTE Ribeyro. La Marina está dividido en V Zonas Navales (4 son marítimas y una es fluvial). La Marina esta compuesta por:
  • BAP ALMIRANTE GRAU: Países Bajos (1973) Buque Insignia de la Marina de Guerra del Perú – Crucero Ligero Lanzamisiles
  • BAP Carvajal: Italia (1970) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Villavisencio: Italia (1970) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Montero: Italia (1979) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Mariátegui: Italia (1979) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Aguirre: Italia (2003) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Palacios: Italia (2004) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Quiñones: Italia (2005) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Bolognesi: Italia (2005) Fragata de Misiles Guiados (este último en proceso de actualización)
  • BAP Angamos: Alemania (1976) Submarino de Guerra
  • BAP Antofagasta: Alemania (1976) Submarino de Guerra
  • BAP Pisagua: Alemania (1977) Submarino de Guerra
  • BAP Chipana: Alemania (1977) Submarino de Guerra
  • BAP Islay: Alemania (1970) Submarino de Guerra
  • BAP Arica: Alemania (1970) Submarino de Guerra
  • BAP Velarde: Francia (1970) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Santillana: Francia (1970) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP de los Héros: Francia (1970) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Herrera: Francia (1971) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Larrea: Francia (1971) Corbeta de  Misiles Guiados
  • BAP Sánchez Carrión: Francia (1971) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Paita: EEEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Callao: EEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Pisco: EEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Eten: EEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Racine: EEUU (2009) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Fresno: EEUU (2009) Buque de Asalto Anfibio
            FLOTA NAVAL DE CHILE     
            La Armada Chilena está compuesta por 25 mil marinos y está comandada por el AlmiranteEdmundo GONZÁLES Robles. La Armada está divida en IV Zonas Navales, las cuales están compuestas por:
  • ALMIRANTE WILLIAMS: Reino Unido (2003) Buque Insignia de la Armada Chilena – Fragata Lanzamisiles
  • Almirante Cochrane: Reino Unido (2006) Guerra Anti-Submarina
  • Almirante Lynch: Reino Unido (2006) Guerra Anti-Submarina
  • Almirante Conrell: Reino Unido (2006) Guerra Anti-Submarina
  • Almirante Latorre: Países Bajos (2005) Defensa Anti-Aérea
  • Capitán Prat: Países Bajos (2006) Defensa Anti-Aérea
  • Almirante Blanco Encalada: Países Bajos (2006) Fragata Multipropósito
  • Almirante Riveros: Países Bajos (2007) Fragata Multipropósito
  • General O’Higgins: España (2005) Submarino de Guerra
  • General Carrera: Francia (2006) Submarino de Guerra
  • Capitán Simpson: Alemania (1984) Submarino de Guerra
  • Comandante Thompson: Alemania (1984) Submarino de Guerra
  • Almirante Merino: Suecia (1997) Submarino de Guerra
  • Teniente Orella: Alemania (1998) Corbeta de Misiles Guiados
  • Teniente Serrano: Alemania (1998) Corbeta de Misiles Guiados
  • Teniente Uribe: Alemania (1998) Corbeta de Misiles Guiados
  • Guardiamarina Riquelme: Alemania (1999) Corbeta de Misiles Guiados
  • Casma: Israel (1979) Corbeta de Misiles Guiados
  • Chipana: Israel (1979) Corbeta de Misiles Guiados
  • Angamos: Israel (1979) Corbeta de Misiles Guiados
  • Aquiles: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Rancagua: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Chacabuco: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Elicura: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Orompello: EEUU (1984) Buque de Asalto Anfibio
            Conclusiones:

            Durante los últimos dos gobiernos de Chile, en especial el gobierno de Michelle Bachelet, el armamentismo chileno se ha incrementado enormemente, lo cual se ve reforzada por su teoría de la triple guerra que manejan los centros geopolíticos de dicho países[11], por otro lado, el Perú tiene necesariamente por la tradición histórica y por su crecimiento constante de su comercio marítimo, reforzar sus dominios repotenciando las fuerzas armadas, en especial la Marina de Guerra del Perú.

            La repotenciación de las fuerzas armadas no solo pasa por el hecho de un posible conflicto bélico, si no pasa por dar resguardo y seguridad a nuestro crecimiento económico, es una simple lógica que todos los países del mundo tienen y que un claro ejemplo es Brasil, que mientras mas crece económicamente, más refuerza sus FFAA sin tener un rival natural (puesto que las relaciones con Argentina han mejorado inmensamente) pero aún así Brasil sabe que un sistema internacional gobernando por el principio de anarquía cualquier cosa puede suceder. Que esta vez la historia no nos gané, recordemos la célebre frase de Jorge Basadre: “Quien no aprende de su historia, está condenado a volver a repetirla…” La defensa de nuestros puertos y de nuestra soberanía marítima debe de ser una de las principales políticas de estado.
                                                                                                                                                               Pedro Guevara
 ___________________________________________________________________________________________

[1] BONILA, Heraclio, “La Independencia del Perú” en IEP, 1972.

[2] DE LA PUENTE CÁNDAMO, José Agustín, “El Protectorado de San Martín” en Editorial Brasa, Lima 2002.

[3] DE LA PUENTE CÁNDAMO, José Agustín, “Presidencialismo, caudillismo y populismo” en Fondo Editorial PUCP, 2003.

[4] BONILLA, Heraclio, “Guano y Burguesía en el Perú” en IEP, 1984.

[5] Ministerio de Relaciones Exteriores, Archivos de Tratados Históricos.         

[6] Revista Caretas, Edición N° 1574, 1999.

[7] Diario La Primera, Noviembre del 2010: La Réplica ante la Haya.

[8] FRÍAS VALENZUELA, Francisco, “Historia de Chile” en Editorial Zig-Zag, 1999.

[9] CONTRERAS, Carlos, “Historia del Perú Contemporáneo” en IEP, 2004.

[10] Diario La República,

[11] Ministerio de Defensa de Chile

domingo, 2 de octubre de 2011

Geopolítica de Estados Unidos en Asia Central


Estados Unidos se encuentra en crisis económica desde el 2008 y ello ha llevado al hegemón a reforzar su seguridad interna y externa debido a la gran cantidad de antipatías que se ha ganado por el mundo entero. El vacío geopolítico que dejó la Unión Soviética por la región de Asia Central ha generado la aparición de una serie de naciones débiles que ha despertado el interés de volver a tomar las riendas del destino de esta región a la Federación Rusa y por otro lado, la República Popular China que cada ves más adquiere un papel protagónico en la región debido a su crecimiento económico.

            Esta región siempre ha sido una zona conflictiva y disputada desde sus inicios, basta recordar las guerras de Gengis Kan, el Imperio Mogol, luego la llegada de los británicos, la expansión rusa hacia Asia Central, y luego la disputa entre Estados Unidos y la Unión Soviética por el control de la zona, en este último tramo de 40 años Asia Central estuvo bajo la influencia soviética (Nerhu en India, Irán, Siria) y Asia Pacífico estuvo bajo la influencia estadounidense (Japón, Indonesia, Tailandia).

            Estados Unidos declaró que la caída de la cortina de hierro no debe de ser sustituida por un velo de indiferencia y adoptó un discurso propio del pensamiento de la escuela realista del pensamiento político la cual considera que Rusia y Alemania son dos potencias depredadoras a las cuales hay que hacerles un constante seguimiento por el gran poder que ambas juntas podrían tener[1]. George W. Bush en el 2002 declaraba:

“Somos una fuerza militar sin paralelo, tenemos el derecho de actuar en todo el mundo para imponer la economía de mercado y garantizar la seguridad energética, podemos atacar a quien consideremos una amenaza o a cualquier país que pueda convertirse en una competencia militar”. (Longo, 2004)”

Con ello Estados Unidos dejaba en claro que tenía derecho de actuar en todo el mundo y la posibilidad de atacar a los posibles enemigos de la seguridad estadounidense, lo que equivale a que pueden pasar por encima de la soberanía de los pueblos excluir política y económicamente a la nación que se les oponga, defender los intereses de las transnacionales, eliminar las leyes internas que impida la explotación de los mismos, liberar aún más los mercados, la recolonización de nuestros conocimientos, de nuestros saberes, de nuestras culturas; despojo de nuestra propiedad intelectual y de la memoria ancestral que poseemos como pueblos[2].

Para cumplir todos sus cometidos, Estados Unidos cuenta con una fuerza superior de dos millones de efectivos, esparcido en los cinco continentes, son los que poseen el mejor y más sofisticado equipamiento, la óptima tecnología, el mejor entrenamiento y por si fuera poco sus soldados, son profesionales y tiene los mejores salarios del planeta. Se necesita sumarse cinco fuerzas armadas de las más potentes del mundo para igualar el poder militar estadounidense, un hecho sin precedente desde Roma en donde su ejército equivalía a los 40 ejércitos más fuertes de las naciones entonces conocidas.[3]

Estados Unidos cuenta con 4500 bases militares dentro de su territorio y 823 fuera de ella: 21 en América (6 en Colombia), 513 en Europa, 36 en Asia Central, 248 en Asia Pacífico y 5 en África, en una extensión que ocupa más de 2.5 millones de hectáreas en los cinco continentes. Aparte de lo mencionado, cuenta con 106 bases militares instaladas desde el 2005 en Irak y Afganistán y otras más que se están construyendo en Israel, Qatar, Kirguistán, Uzbekistán, y las 20 bases militares que tiene de manera compartida con el ejército de Turquía[4].

El Comando Central de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos para Asia Central y África (llamada USCENTCOM) tiene jurisdicción desde Kazajstán, Afganistán, Pakistán, Irán, Irak, la Península Arábiga hasta la parte noreste de África, Egipto, Sudán, Etiopía, Somalia y Kenia. EL USPACOM es el Comando destinado para Asia Pacífico y su jurisdicción abarca desde India, China, Japón, Australia y Nueva Zelanda, y es este el comando que más preocupa a la seguridad China, por la gran cantidad de recursos que Estados Unidos le dedica a este comando ya que tiene el apoyo de la III y IV Flota Naval[5].

El potencial que esas flotas navales despliegan es impresionante. No sólo en términos de armamentos nucleares y tecnología, sino en todo el dispositivo que lograr desplazar sobre el mar. Cada flota naval tiene 120 aviones de guerra, 60 tanques, 3 submarinos nucleares y 12 navíos de escolta. Lo más sorprendente es su capacidad de bombardeo. Se sabe que cualquier punto de la tierra puede ser atacado por un avión estadounidense en menos de 90 minutos, despegando de un portaviones que son los buques insignia de las flotas navales. Un ataque de esa naturaleza, ordenado por el presidente de Estados Unidos, podría ocurrir sin que una aeronave supersónica necesitara aterrizar en tierra o reabastecerse. Levanta el vuelo, ataca y regresa a la base en el portaviones nuclear[6]. (Negra, 2008)
Sin embargo, Estados Unidos asegura que se dispuso reactivar la IV Flota Naval para dar respuesta a desastres naturales; realizar operaciones humanitarias y de asistencia médica; combatir el narcotráfico; y cooperar en temas ambientales y en tecnología. Estados Unidos negó que la flota incluya un portaviones, aunque sí admite que el George Washington podría “pasar” por la región y unirse eventualmente a la IV Flota y agrega, la formación “no tiene capacidad ofensiva, ni portaviones, ni barcos de guerra. Su buque más grande es un hospital”. Si toda esta información no es suficiente para determinar el poderío militar de Estados Unidos y la militarización de la zona, cuenta además con el NORAD (Comando Norteamericano de Defensa del Espacio Aéreo) que en este año cumple 50 años de existencia; y no entra en este análisis la fuerza aérea pero que apoya de manera directa a la IV Flota Naval.

El término de la Guerra Fría y la expansión militar de la OTAN nos aboca al estudio sistémico de las interacciones económicas y políticas internacionales y regionales más recientes, y de las transformaciones globales que desde finales del siglo XX se perciben en la articulación geoeconómica y geopolítica del capital. Presenciamos manifestaciones claras de antagonismo del sistema global de interacciones económicas, políticas y estratégicas en un contexto deteriorado de polarización global, derivada de una masiva e irracional redistribución regresiva de la riqueza, del colapso ambiental y del agotamiento de los recursos estratégicos, no sólo de los combustible fósiles y minerales del planeta, sino también de los bióticos, del agua y de la biósfera requerida para el sostenimiento de la vida[7].

El reacomodo geopolítico de la región aún no ha terminado de darse, China ante esta ola de crecimiento bélico de los Estados Unidos, ha venido aumentando constantemente su poderío militar, que incluye la construcción de su primer Portaavión para el resguardo de sus aguas territoriales y la innovación en tecnología bélica para la mejora de su potencialidad como ejército. Estados Unidos y su visión unipolar han entrado en crisis mundial y producto de esto, cada vez más será más frecuente los roces con las potencias emergentes como China y Rusia lo que debe de ser manejado con hilos finos por la diplomacia, porque de lo contrario los fantasmas de la guerra fría vuelven a asechar tales como una posible guerra mundial que significaría el fin de la raza humana, pero ya no por una cuestión de luchas ideológicas, si no por una cuestión de supremacía mundial.