viernes, 15 de octubre de 2010

Qué es ser "Socialdemócrata" ?

En este periodo electoral la izquierda ha vuelto a recuperar el espacio  perdido durante la época neoliberal que el Perú pasó, debió a que principalmente la dictadura de Alberto Fujimori condenó a una casi desaparición a los  sindicatos y a toda organización progresista.  
La Izquierda Unida se había enredado en su propio discurso esfumándose así una de las mayores oportunidades de la izquierda de llegar al poder. En el escenario político actual estamos debatiendo sobre la unidad de la izquierda y sobre que plan programático deberíamos llevar a cabo para el desarrollo nacional. La idea es saber si la izquierda en verdad puede ser una sola, si puede todas las variantes de la izquierda unirse bajo una sola bandera o es simplemente una idea utópica.
Pero ahora resulta que este es el término de moda, puesto que más de un partido político y candidato presidencial se hace llamar socialdemócrata, confundiendo a la ciudadanía de lo que en verdad es ser un socialdemócrata. Para ellos vamos a comenzar definiendo que es ser socialdemócrata y que es lo que propone.
La Socialdemocracia es una doctrina política que nació a fines del S. XIX en Europa, siendo su teórico padre Eduard Bernstein, político alemán que basó sus postulados en el marxismo clásico, pero se desligó de algunos postulados revolucionarios de dicha ideología como el de tomar el poder a través de una revolución armada a través de las armas, fue considerado un revisionista por la mayoría de los marxista de la época, pero lo cierto es que su propuesta moderada acerca del marxismo y que este debería estar enmarcado dentro de un marco democrático y de respeto al estado de derecho fue ganando adeptos en todo el mundo y fue la propuesta de la izquierda que mejor se posicionó a lo largo del S. XX y fue tal vez la única izquierda que pudo sobrevivir al duro golpe producido por la desaparición de la Unión Soviética.
Bernstein en su obra “Las premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia” explica que el obrero en vez de empeorar su situación dentro del capitalismo, la mejora cada día, puesto que las luchas sindicales consiguen mejorar su salario, sus derechos laborales, sus seguros contra accidentes, su calidad de vida, lográndose así que el aire revolucionario que envuelve al proletario desaparezca.
Dentro de todo este marco teórico Bernstein no propone una eliminación de la propiedad privada ni la igualdad de clases por considerarlo esto como una utopía, si no propone una igualdad de oportunidades, que pueda hacer de la sociedad una sociedad con “justicia social” en donde el hijo del pobre sea tratado por igual que el hijo de rico, y en donde no exista el privilegio para un cierto sector de la sociedad.

El estado, que es el órgano que representa al pueblo debería dejar sus intereses clasistas y debería ser un órgano que represente a las grandes mayorías. La solución está en poder llegar al estado para poder eliminar los intereses clasistas y hacer las reformas sociales necesarias para poder trabajar a favor de los que menos tienen. La socialdemocracia encuentra en el “Estado de Bienestar” su mayor modelo social y político que consiste en que el estado tiene que encargarse de brindar servicios públicos de calidad y dirigidos a las clases más necesitadas, servicios tales como la educación, la salud, seguridad ciudadana, son servicios que el estado de asegurar a través de una amplia cobertura de políticas sociales.
Esto no significa que debemos caer en el asistencialismo barato que es una práctica neoliberal (que es una forma de apañar los terribles efectos sociales de sus desastrosas políticas económicas). La socialdemocracia propone la sindicalización del trabajador, como órgano gremial que agrupa a los trabajadores para poder defender sus derechos ante la empresa, ya que la negociación individual pone en desventaja al empleador con la empresa, dado el tamaño y el peso de la empresa. Pero si se da la negociación colectiva, esta puede ser un contrapeso fuerte que puede negociar con mayor peso ante la fábrica.
En medidas económicas la socialdemocracia propone un modelo de economía social de mercado, donde el estado cumple una función reguladora de la economía nacional y donde el estado participe a través de empresas en sectores económicos estratégicos para el crecimiento y desarrollo económico nacional. Estos sectores principalmente son los sectores energéticos y mineros, que son sectores geopolíticos de importante trascendencia para un país en búsqueda de cubrir sus necesidades y de proteger su integridad territorial. Se acepta la existencia de un sector privado en la economía y que los precios de las mercancías estén determinados por el libre juego de la oferta y la demanda, el cual, tiene el estado el deber de velar porque no se cree monopolios ni oligopolios que controlen y manipulen los precios de los productos.
La socialdemocracia lucha por un aumento de salarios constantes para los trabajadores, afín de conseguir engrosar las filas de las clases media, el gasto público tiene que darse en proyectos estratégicos pero siguiendo y respetando ciertas variables macroeconómicas como la inflación (no emitiendo más dinero que el de la producción existente) manteniendo el tipo de cambio flexible, etc. La socialdemocracia aboga por el apoyo a los sectores agroexportadores y sectores industriales nacionales poniendo barreras para-arancelarias a favor de la economía nacional, sin llegar a cerrarse al comercio, pues es fundamental el comercio para el desarrollo de nuestros pueblos, pero enmarcado dentro de un comercio justo. La firma del TLC está supeditada a que este no afecte de ninguna manera la soberanía nacional y que no afecte a ningún sector económico nacional.
La socialdemocracia apoya al emprendedor, apoya y capacita a la población para la creación de la pequeña y mediana empresa y también apoya el cooperativismo como modelo alternativo al desarrollo de grandes empresas. La socialdemocracia esta en contra de una sociedad consumista que da un uso totalmente ineficiente de nuestros recursos, apoya por una sociedad alternativa, una sociedad en donde luchemos en contra de la obsolencia planificada del sistema.
La socialdemocracia opta por estar dentro del sistema democrático liberal por considerar este como el mejor sistema político en el cual, las masas populares a través del sufragio pueden decidir a sus autoridades. La socialdemocracia opta por una transformación de una democracia representativa a una democracia participativa.
En aspectos sociales la socialdemocracia adopta una postura liberal, estando a favor de las minorías, y lucha por los derechos de los homosexuales, la igualdad de género, la despenalización del aborto y de la eutanasia, la legalización de la marihuana; otra de las banderas que coge la socialdemocracia es la bandera del ecologismo, la bandera del cuidado y protección del medio ambiente, ya que es de importancia trascendental cuidar el hábitat en el cual vivimos porque de eso depende asegurar la continuidad de recursos para las futuras generaciones, por ello también se defiende el uso de energías alternativas, energías que no contaminen y ayuden a mejorar la eficiencia de nuestros recursos naturales.
La socialdemocracia protege a los pueblos originarios de nuestras naciones, no atropella sus derechos, preserva su cultura y promueve la interculturalidad a fin de crear conciencia como nación, a fin de crear una sola nación, una nación de muchas culturas, de muchas lenguas, pero de un solo sentimiento nacional, por ello la socialdemocracia se declara como nacionalista, pero a la vez, se declara como integracionista, porque busca la integración con los países de su continente, porque solo uniendo el esfuerzo de todos los pueblos, podemos conseguir la libertad económica de los países sub-desarrollados en contra del imperialismo y el capitalismo financiero.
La socialdemocracia asume los nuevos retos del S. XXI y no se cierra a la renovación del pensamiento, siguiendo la herramienta filosófica de sus bases y haciendo uso del materialismo dialéctico asume nuevos problemas generados por la globalización, pero hace uso de la tecnología para conseguir el beneficio social, mejorar la administración pública y mejorar la productividad de las empresas estatales. Por último la socialdemocracia aboga por la paz y la unión con todos los pueblos, esta en contra de un mundo unipolar, esta en contra de un mundo donde el imperialismo dictamine e intente imponer su voluntad, aboga por un mundo de respeto y unión multicultural para poder así lograr un mundo mas justo, con igualdad de oportunidades y justicia social.
Luego de haber leído este artículo clasifique usted e intente encontrar algún candidato nacional que se enmarque dentro de la socialdemocracia y de su juicio de opinión.
GUEVARA, Pedro
Octubre, 2010

sábado, 21 de noviembre de 2009

Por la defensa de la Amazonía: El caso de Bagua

La realidad de nuestra Amazonía nos muestra que esta corre grave peligro por muchos factores actuales en nuestra sociedad. La contaminación ambiental, el afán de lucro de nuestros grupos de intereses económicos y el desinterés de nuestras autoridades por proteger lo nuestro conllevan a que la selva enfrente el peor de todos sus problemas, los pobladores nativos de esta parte del mundo están desprotegidos, son pocas las organizaciones que están apoyando una causa noble, una causa justa, su hogar esta siendo atacado, nuestra ambición destruye con sus pueblos y sus costumbres, no respetamos sus creencias, pasamos por encima de ellos y los consideramos seres inferiores, no respetamos la armonía que existe entre los pobladores y su medio que lo rodea, consideramos que son tontas alucinaciones de personas ignorantes.

            La selva, rincón de paz, rincón de armonía, tranquilidad incomparable, se ve amenazada por muchos lugares, el equilibrio ecológico se esta perdiendo, y nosotros no tomamos conciencia de eso, vemos como todos los días se siguen talando hectáreas y hectáreas de selva del tamaño de una cancha de futbol, vemos la intención de empresas inescrupulosas que quieren construir represas hidroeléctricas inundando miles de kilómetros de selva virgen sin pensar en las terribles consecuencias que esto ocasionaría, todo en nombre del “progreso”, progreso según nuestra visión, un progreso que se considera lo suficientemente sustentado en toda nuestra ciencia para poder dictaminar el destino de lugares que no nos pertenecen, lugares habitados por personas las cuales sus ancestros han estado años y años en esos lugares.

            La selva amazónica corre peligro, nuestra civilización asume como un hecho objetivo el que ellos se “civilicen” de acuerdo a nuestras costumbres, no entendemos que ellos no desean nuestra educación, por el simple hecho que ellos no quieren ser parte de nuestro sistema de mercado, no desean nuestro sistema de salud, porque ellos no tienen las enfermedades que el hombre occidental tiene, y las enfermedades que ellos adquieren son enfermedades que ya saben como curarlas, no desean nuestra ropa, pues la armonía con la que viven les abastece de lo suficiente.

            Los tildamos de ignorantes porque no encajan en nuestro sistema, o porque ellos no saben comportarse en nuestra civilización, pero acaso nosotros si lo hacemos en la de ellos, o cual sería la razón por la que tendríamos que considerar que su cultura es menor a la nuestra, porque no poseen tecnología informática o algo por el estilo ¿? La realidad es que nosotros en la selva no podríamos vivir sin una serie de cosas, cosas que ellos no necesitan porque ellos comprenden a la madre selva, no la destruyen, no son caníbales en busca de lucro como nuestros señores capitalistas, no buscan matar animales porque son competencia para ellos, no extraen recursos destruyendo todo a su paso, saben compensar lo entregado por la naturaleza, viven en paz con ella, porque destruir eso solo porque nosotros consideremos que es necesario que se acoplen a nuestro sistema de mercado.
            No tenemos porque transmitir nuestra cultura a un pueblo que ya posee cultura, visión, mito, tradición y costumbres necesarias para poder vivir en su mundo, mas bien nosotros deberíamos aprender de ellos, porque nosotros destruimos nuestro medio, nos destruimos a nosotros mismos, tenemos un sistema económico inviable a través del tiempo, un sistema energético focalizado en un recurso escaso, y un conflicto con la naturaleza que contamina nuestro medio y destruye nuestras vidas.

            Es hora que dejemos vivir en paz a esta gente, no los atolondremos con nuestros problemas, dejemos un lugar de este bello planeta a salvo, que ese capitalismo depredador no acabe con el último rincón de vida pura de nuestra ambiente, PROTEGAMOS A NUESTRA SELVA, ella nos necesita.

                        MORALES GUEVARA, Pedro Pablo
Noviembre, 2010

lunes, 14 de abril de 2008

!Salir de la tumba i decir lo que somos!

Desde hace unos meses el mundo entero esta trastornado con la crisis financiera que ha hecho remecer a los mas firmes murallas del capitalismo, es un época de zozobra, en la que no se sabe que ira a pasar el día de mañana, todos los días por los periódicos y la televisión vemos que la bolsa de valores de todo el mundo caen y algunas veces levantan para luego caer de forma estrepitosa.

En medio de tanta incertidumbre se vuelve abrir el debate de monetaristas y keynesianistas en la cual sev uelve a debatir el rol del estado, tantas veces dejado atrás por la escuela que el día de hoy pone en crisis al mundo. Desde la década del 90 los seguidores de keynes habían estado ocultos, ensombrecidos por la toma del poder de gobiernos neoliberalista, pero a  merced de lo que sucede hoy, estos han vuelto a tomar poder dentro de la escena económica.

Es en estos momentos en que debe dar paso una nueva generación, que propugne una renovación del escenario político – económico, pero también del escenario ético, que se ha visto manchado por el tinte egoísta de una sociedad individualista la cual solo le importa el beneficio personal a costa del beneficio del conjunto de la sociedad.

En esta ocasión mi critica la concentro desde el punto de vista moral, el cual deja mucho de desear de valores fundamentales como la solidaridad y el respeto al ser humano. Durante dos décadas seguidas venimos aplicando medidas que al inicio deja a mucha gente desprotegida, prometiéndoles después que a largo plazo la situación se estabilizará y que los afectados podrán disfrutar de las bondades del mercado, pero antes de que esto suceda vine una crisis que desata un tsunami de tremendas consecuencias y las familias que se recuperaban por su cuenta vuelven a sufrir otro duro golpe y termina de catapultarlas a la miseria, al olvido, y al resentimiento de promesas incumplidas.

Por si fuera poco junto a ellas estan ahora los nuevos obres, gente de clases media que dejó de serla por no poder resistir los efectos de tan fuerte crisis, crisis que por cierto fue generado por aquellas personas que algún día abogaron por la desregularización del mercado, mercado que vuelve a fracasar por una cuestión lógica, solo a de funcionar cuando exista una competencia perfecta, algo de lo cual está muy lejos de ser los mercados mundiales.

En medio de esta crisis se empiezan a calentar y ha haberse animados los más radicales de la sociedad proponiendo cambios radicales, que solamente así se acabará la desigualdad, sin darse cuenta que aplicando medidas radicales se ocasiona convulsiones sociales las cuales en vez de mejorara la situación la empeoran, por tumbarse todo ara volver a hacer del árbol caído un paraíso el cual muchas veces tampoco termina de ser echo, quedando otra vez en promesas inconclusas.

Dentro de la ira del clamor popular y la desconcertación de la burguesía baja, se debe poner uno a construir una solución con tinte nacional en el cual la voz del pueblo debe ser escuchado, y el florecer de ideas renovadoras que permita de una vez por todas desechar aquellas ideas viejas y maltrechas que ya llegaron a un tope de su vida  y que ahora deben dar paso a la renovación, a la vanguardia de jóvenes pensantes capaces de comprometerse con su país y con el bienestar del, debemos empezar a ver proyectos y modelos exitosos de aquellos países los cuales brindar un nivel de v da de calidad a sus ciudadanos, como los modelos del estado de bienestar de los países nórdicos.

Tal vez ya sea la hora de una verdadera globalización en la cual no solo se traspasen mercancías por los mercados mundiales y también se empiecen a traspasar cultura de pueblos que han obtenido un mejor nivel de vida, empecemos a copiar de aquellos países con solvencia moral, y de estos modelos sintetizar y sustraer lo mejor, teniendo con esto una base para poder construir un modelo filosófico propio el cual puede ser la palanca que nos impulse al verdadero éxito, con desarrollo económico y redistribución equitativa de la riqueza.

Es hora que los intelectuales salgan de los escondites y empiecen a florecer con ideas renovadoras y evolucionistas que hagan de este país algo mucho mejor.

LUCHARÉ POR MI SUPERVIVENCIA,
MORIRÉ POR MIS IDEALES



Lima, 26 de octubre de 2008
                                                                                           GUEVARA, Pedro