miércoles, 16 de noviembre de 2011

La alianza estratégica entre Alemania i Rusia



Desde los comienzos de la geopolítica, alianza entre Rusia y Alemania, se ha visto como una amenaza al liderazgo que ha tenido Estados Unidos y Gran Bretaña respectivamente, esto se debe a varios factores: Rusia es un país con una gran cantidad de recursos naturales (energéticos, mineros, agrícolas, etc.) de los cuales, son sus recursos energéticos lo que le da a este país una posición estratégico en el sistema internacional.

Por otro lado tenemos a Alemania, un país que desde su unificación con Otto von Bismarck en 1871, demostró ser un país listo para competir la hegemonía mundial con el mundo anglo-sajón, esto se demostró en varias acciones tomadas por los alemanes, primero, bajo la forma del Imperio Alemán liderado por Guillermo II (1888-1918), cuyas políticas estuvieron enmarcadas dentro de una política imperialista que terminó por chocar con los intereses de Gran Bretaña y esto finalmente desató la I Guerra Mundial. La derrota alemana en esta guerra, conmovió la visión alemana de dominio mundial, cuya retórica fue tomada nuevamente por Adolf Hitler, que tomó la idea de dominación mundial, y bajo la forma del III Reich llevó a cabo toda una política expansionista.

Estas ideas fueron apoyadas en las ideas de Friedrich Ratzel[1] y Rudolf Kjellén[2]  y que luego Karl Haushofer[3] concretaría todo ello, creando el concepto de Lebesbraum (Espacio Vital) cuya definición se basaba en que todo estado pequeño pero poderoso debía de expandirse para seguir manteniendo su estatus, esto llevado a la realidad nazi, fue traducido en que Alemania para poder seguir creciendo y desarrollándose debía expandirse, especialmente hacia los pueblos de Europa del Este y debía contar como aliado a Rusia, quien consideraba como su aliado natural, para lo cual debía de darle más importancia a esta alianza que a la alianza que estaba llevando acabo con Italia de Benito Mussolini.

Todo este afán expansionista llevado a cabo por Alemania, desembocó nuevamente en guerra, dándose la II Guerra Mundial, cuyas consecuencias terminaron por frustrar nuevamente la geopolítica alemana y condenó a Alemania a estar dividida en dos partes (hasta la reunificación alemana en 1991) y caer bajo la órbita de influencia de los Estados Unidos por el lado Occidental y la influencia de la Unión Soviética por el lado Oriental (hasta 1991).

Pero es justamente en este periodo donde podemos ver un primer intento de alianza estratégico contemporáneo entre Alemania y Rusia; Adolf Hitler y Joseph Stalin habían firmado un pacto de no agresión conocido como el “Tratado Ribbentrop-Mólotov”  en el cual también se acordó la repartición de Finlandia, Polonia y Europa del Este, para de esta manera poder concretar la hegemonía de ambos países en esta región del mundo. Este pacto produjo preocupación en Gran Bretaña y Francia que veían que una unión entre ambos estados podrá poner en jaque el poder anglo-francés y por ahí a los Estados Unidos y con ello su hegemonía que tenían en el mundo.

El sustento del poder ruso-alemán radica en su ventaja en el poder terrestre que ambos tienen, y la superioridad de ambos en este terreno ha sido histórico, Alemania lo demostró en sus guerras que tuvo contra Austria y Francia en el periodo de la Unificación Alemana y el coraje con lo que enfrentó la I Guerra Mundial en las trincheras desperdigadas por todo Europa Occidental del Norte, lo mismo sucede con Rusia, quien conquistó Asia Central y el Cáucaso frustrando las pretensiones británicas sobre estas regiones debido a que el Imperio  Británico nunca pudo usar todo su arsenal marítimo en medio de este escenario bélico.

Aleksander Dugin, uno de los más resaltantes teóricos del nacionalismo ruso, menciona que la venta de Alaska fue algo estratégico, debido a que mantener esta enclave en otro continente, hubiera implicado al Imperio de Rusia, a tener una fuerza marítima fuerte en el Pacífico Norte que pueda defender y rivalizar con el creciente poderío naval de los Estados Unidos, algo en lo que estaba en desventaja, esto se puede reforzar con la derrota rusa en manos del Imperio del Japón en 1904, luego de que un país emergente de ese entonces, le ganase la guerra al Gran Imperio Ruso. La idea de Rusia era consolidar su poder terrestre en Asia Central y el Cáucaso para luego poder salir al Mar Arábigo a través de su expansión hacia el sur por territorios de Afganistán y Pakistán para luego recién empezar a crear una flota naval capaz de competir con el poder marítimo de Gran Bretaña y Estados Unidos.

El poder terrestre de Alemania y Rusia no pasaron desapercibido por la Geopolítica y fue Halford J. Mackinder; geopolítica británico miembro de la Real Sociedad Geográfica, donde mencionó que la supremacía británica se encontraba en riesgo frente a los vastos poderes continentales dotados de condiciones físico-geográficas permanentes y que una alianza entre Alemania y Rusia daría un control sobre el heartland y con ello tendrían el control de la isla mundial y el control del mundo. Pero Mackinder se equivocó al decir que el control del Heartland pasaba por el control de Europa Oriental, ello se demostró luego que Adolf Hitler ocupará esta región, y posteriormente avanzara hacia Rusia, no pudiera lograr el objetivo de controlarla, perdiendo catastróficamente en la Batalla de Stalingrado (1942-43) con 800 mil muertos alemanes de por medio.

Ante ello Nicholas Spkyman; geopolítico estadounidense, analiza y se da cuenta que el control del Heartland pasaba por el control de Asia Central, ya que  si controlas esta región, debilitas el poder ruso, y controlas la expansión de la influencia rusa. Asia Central dentro del esquema ruso, es de suma importancia, debido a que aquí están grandes yacimientos de petróleo y gas natural, lo que hace que junto a la región del Círculo Polar Ártico sean los dos lugares que concentran sus reservas de energía. Pero la extracción del petróleo en Asia Central es mucho más fácil que del Polo Norte, ya que en este último, por la situación climática y por factores geográficos es mucho más cara la obtención de petróleo y gas.

Cuando la Unión Soviética se desintegra y se forma diversos estados en Asia Central, Cáucaso y Europa Oriental, Rusia entiende que es trascendental mantener una influencia en esta región, pero cuyo objetivo no se ha logrado del todo, muestra de ello es que los Estados Unidos ha desplegado una serie de bases militares por países como Kirguistán (donde está la Base de Mantara, donde se ubica la pista de aterrizaje para bombarderos B-2 y B-58) Tayikistán o Turkmenistán, cuyo objetivo es tener bajo control militar la región de Rusia, China, India e Irán. Otra muestra de la pérdida de su influencia se da en el Conflicto de Osetia del Sur en el 2008, donde Rusia intenta doblegar el intento de autonomía georgiana sobre la política exterior rusa, para pasar a estar bajo la influencia militar de la OTÁN, que es el brazo armado de EEUU, pero que al final, luego de intensos bombardeos sobre la capital de Georgia, Rusia sigue manteniendo su hegemonía en esta región.

Pero a raíz de la crisis económica y política del sistema internacional, Rusia ha sacado provecho de esto, al igual que su aliado del este como China. Rusia y China tienen un intercambio comercial de 90 mil millones de dólares, lo que lo convierte en el primer socio comercial de Rusia, mientras que el intercambio comercial entre Rusia y Alemania ya pasó la barrera histórica entre ambos llegando a los 70 mil millones de dólares, siendo el segundo socio comercial, todo esta relación comercial ha venido siendo fortalecida desde los años de la presidencia de Vladimir Putin de Rusia y Gerhard Schroder, ex Canciller Alemán del Partido Socialdemócrata, en donde se firmó el convenio para la construcción del gasoducto Nord Stream que permita vender el gas ruso a Alemania, de manera directa por el Mar Báltico, sin tener que pasar por territorios polacos y ucranianos, gasoducto que se ha puesto en funcionamiento a comienzos de noviembre del 2011, durante la gestión del presidente Dmitri Medvédev y la Canciller alemana Ángela Merkel, lo que refuerza mucho más la alianza económica entre estos dos países. Algunos críticos consideran que esta alianza sería utilizada por Rusia para poder chantajear a la Unión Europea con el aprovisionamiento de recursos energéticos, pero por otro lado, esta alianza es vista con buenos ojos, porque acerca cada vez más al destino inherente de unión de ambos países.

Esta alianza entre Medvédev-Merkel es visto por muchos como una continuación de la alianza que hubo en su momento entre Hitler-Stalin, por lo que países como Ucrania y Polonia se mantienen en una posición expectante por que atenta contra sus intereses nacionales. Alemania es hoy por hoy un país con un gran poder económico en el mundo, es el primer exportador e importador del mundo con una población de 80 millones de habitantes, con un gran poder financiero en el mundo y es el líder indiscutible de la Unión Europea junto con Francia. Por otro lado está Rusia, que es una potencia energética, tiene una influencia política notoria en Europa Oriental, también en Asia Central junto con China y tiene un poder militar, el cual está siendo repotenciado para tener la operatividad que había durante la Unión Soviética.

La Unión Europea, que descansa sobre el núcleo franco-alemán, tiene hoy la oportunidad de poder entablar una relación estratégica con Rusia y es que una alianza entre Alemania y Rusia, es casi implícito que también es una alianza entre la Unión Europea y Rusia, a excepción de Gran Bretaña, que sigue siendo el aliado incondicional y vasallo de los Estados Unidos, y que siempre ha dejado en claro su posición poco pro-europea.

Entonces la formación de una alianza París-Berlín con el eje Moscú-Pekín siendo, Alemania y Rusia el engranaje principal, sería dar creación a un bloque anti hegemónico Americano-Británico que pondría en serios aprietos la hegemonía unipolar de este bloque. Es por ello que los Estados Unidos están alerta y ante ello ha desplegado una serie de escudos anti-misiles en países de Europa Oriental como Polonia, República Checa (el más americanista de todos los países europeos) y en su aliado incondicional de Turquía, para poder paralizar la expansión de la influencia rusa dentro de toda la planificación militar de la OTÁN contra Rusia. Rusia por su parte, ha visto esto como una amenaza contra su soberanía nacional y ha decidido empezar a reforzar militarmente su enclave europeo de Kaliningrado para poder bloquear todo este arsenal militar despegado en la región.

Pero, ¿Qué factores se necesita para que la alianza ruso-alemana se llegue a concretar? En la actualidad ya hay una alianza económica clara y fuerte entre ambos países, pero no existe aún una alianza militar entre ambos países, tal y como si existe entre Rusia y China. La alianza militar no se ha llegado ha concretar por dos factores principalmente: primero, porque Alemania luego de la II Guerra Mundial, dejó de lado sus sueños de expansión por el mundo a través del poder político-militar y se centró en el poder económico, y segundo porque los Estados Unidos, desde su victoria en la II Guerra, colocó una serie de bases militares en el país germano para poder controlar todo los movimientos de Alemania en esta materia.

Y es que el poder militar de Alemania en la actualidad no es una fuerza que preocupe a los Estados Unidos, por dar un ejemplo, la Luwftwaffe (Fuerza Aérea de Alemania) solo cuenta con 260 aviones de guerra, mientras que la Fuerza Aérea de Rusia cuenta con 4’500 aviones y los Estados Unidos, con 7’500 aviones de guerra. No olvidemos que Alemania tampoco cuenta con bombas nucleares, armas que si tienen los ejércitos de Estados Unidos y Gran Bretaña, Rusia, China y Francia por el otro.

Entonces, para poder llegar a concretar un bloque anti-hegemónico en el mundo pasa fundamentalmente por una alianza entre Berlín-Moscú que arrastraría consigo una alianza entre París-Berlín-Moscú-Pekín que permitiría tener el control sobre el heartland y con ello sería destruida la unipolaridad del sistema internacional y es que el poder económico alemán sumado al poder militar ruso si es un contrapeso al poder de los Estados Unidos. Este escenario puede ser fortalecido si es que se da una victoria del Partido Socialista en Francia, la continuidad de Ángela Merkel en Alemania y la probable victoria de Vladimir Putin en Rusia que fortalecer esta alianza. Y otro factor es la retirada de los Estados Unidos sobre Afganistán e Iraq, debido a que los Estados Unidos están centrando su interés en Asia-Pacífico en su competencia por este mercado con la China, lo que lo mantendrá muy ocupado, desatendiendo así, la región de Eurasia, algo que debe ser aprovechado al máximo por Rusia y Alemania para poder concretar esta alianza natural que pueda volver a ordenar el sistema internacional.

domingo, 9 de octubre de 2011

Geopolítica del Pacífico Sur


La disputa por el dominio de los mares del Pacífico Sur entre el Perú y Chile se han dado desde antes de la Guerra del Pacífico de 1879, esta disputa por la supremacía marítima se ve reflejada entre la rivalidad de los puertos del Callao y Valparaíso.

Antecedentes
            La disputa por los mares entre peruanos y chilenos se puede remontar desde la época colonial, en donde el puerto del Callao era el puerto principal del Virreinato del Perú, opacando por durante 300 años al puerto de Valparaíso ubicado en la Capitanía General de Chile[1]. Al momento de darse la independencia del Perú, Don José de San Martín recibió financiamiento de la burguesía alojada en Valparaíso con la finalidad de que una vez logrado el objetivo, los financistas puedan obtener privilegios dentro del puerto chalaco[2]. Otro de los antecedentes de esta disputa se da cuando el Perú y Bolivia deciden formar la Confederación Perú-Boliviana y con ello fortalecer su presencia política en la región andina, esta acción tomada por ambos gobiernos puso en serios aprietos a los intereses de la burguesía chilena, la cual veía como un país con demasiado poder al norte de sus fronteras, debido a que el comercio que había en el puerto del Callao se incrementaría por una de competitividad opacando por completo al puerto de Valparaíso[3].

            Guerra del Pacífico
            Este fue sin duda el capítulo que marcó el devenir histórico de la región, la disputa entre peruanos y chilenos por el control del guano y del salitre de Tarapacá y Antofagasta. Por el lado del Perú teníamos el apoyo de Bolivia, quien contaba con un ejército muy mal equipado, y por el lado de los chilenos contaban con el apoyo indirecto de la Armada Inglesa y la preparación del ejército chileno en los comandos prusianos de la época[4]. El resultado de esta guerra definió un sentimiento de anti-nacionalismo mutuo que con el pasar de los años no se ha podido dejar de lado, puesto que luego de este episodio histórico las rivalidades peruano-chilenas siempre se han dado.

           El S. XX y las rencillas territoriales
            Perú y Chile empezaron el S. XX con un fuerte problema territorial por el control de Tacna y Arica, las cuales deberían haberse definido por un plebiscito que no se dio en su debido momento, siendo definido luego la frontera territorial en el gobierno de Augusto B. Leguía por el cual Tacna quedó con el Perú y Arica con Chile. El término de la demarcación de las fronteras no terminó la serie de roces entre los peruanos y chilenos, los cuales daban esfuerzos mutuos por mejorar sus relaciones tales como lo muestra el Tratado Pesquero firmado en 1954[5], pero que luego no lograban su objetivo máximo de la integración entre ambos países. En 1970 con la llegada de Juan Velasco Alvarado al poder, el ejército peruano empezó a entrar en una fase de armamentismo dentro del marco del nuevo plan de Defensa y Desarrollo Nacional implementado por el gobierno revolucionario de las Fuerzas Armadas, producto de ello se compró aviones Su-22 a la Unión Soviética, se adquirió tanques T-55 y la repotenciación de la Marina de Guerra del Perú. Esta preparación bélica llevó como resultado a que en 1975 el Perú y Chile casi entran en conflicto bélico, cuando el General Velasco había dispuesto mandar a los buques de guerra del Perú hacia la frontera con Chile, pero días antes de lo que era una inminente guerra,  Francisco Morales Bermúdez, da un golpe de estado evitando así que se cumpliese con el cometido[6].

            La Disputa ante la Corte de la Haya
            Comenzando el S. XX el Perú en una histórica decisión decide llevar ante la Corte Internacional de la Haya la disputa con la República de Chile por la falta de delimitación marítima, esta decisión emprendida por el entonces Canciller de la Republica, Manuel Rodríguez Cuadros[7], marca el comienza de una reivindicación nacional con su historia, este juicio  cuyo veredicto se dará en el gobierno del presidente Humala y cuyo fallo esperamos todos los peruanos que sea a favor de la causa nacional.

            La Carrera Armamentística de Chile
            Por otro lado, los chilenos aprendieron bien que no podían ser un país sin un ejército que garantizase la seguridad de sus fronteras luego del incidente del 75’con el Perú y luego del Conflicto del Beagle con Argentina[8], por lo cual emprendieron una carrera armamentística, la cual fue continuada por los siguientes presidentes elegidos democráticamente, incluso se dio la Ley del Cobre, por la cual un % de lo recaudado iría directamente al equipamiento y repotenciación de las Fuerzas Armadas de Chile.

            Visión Marítima del Perú
            Tal ves uno de los visionarios que el Perú tuvo en cuanto a la defensa de la soberanía nacional, fue Ramón Castilla, presidente del Perú (1845-51,1858-62) que afirmó: “para mantener a raya los intereses de los chilenos sobre nuestros territorio nacional, es necesario tener una Marina de Guerra bien implementada que domine las costas del Pacífico Sur…”[9]  Las intenciones del presidente Castilla por ese entonces era reforzar la Marina de Guerra, luego de lo ocurrido en la Guerra entre la Confederación Perú-Boliviana y Chile, pero lastimosamente no se tomó acciones para poder lograr dicho objetivo, en cambio el ejército chileno de ese entonces guiado por su ideólogo Diego Portales, comenzó una carrera armamentística que desembocó en la Guerra del Pacífico.

            Ya en la década del 50’ en un proceso de renovación de pensamiento militar, el CAEM marcó la pauta de la nueva visión que se tenía que tener con respecto al desarrollo y la defensa nacional, lo cual volvió a coincidir en la importancia de tener una Marina de Guerra del Perú preparada para evitar otra vergüenza nacional en caso de un conflicto bélico. De esta generación tenemos militares ilustres como Juan Velasco Alvarado, Edgardo Mercado Jarrrín, entre otros. Durante el gobierno de Alejandro Toledo, el ministro de Defensa Roberto Chiabra, refuerza la Marina de Guerra del Perú adquiriendo ocho fragatas Lupo que fueron compradas a la Marina de Guerra de Italia[10].  Pero lastimosamente en el gobierno de Alan García, el equipamiento en general de las Fuerzas Armadas se dejó de lado, lo que ocasiona que tengamos una desventaja en nuestro material bélico con respecto al ejército de Chile.

            FLOTA NAVAL DEL PERÚ
            La Marina de Guerra del Perú esta integrada por 26 mil marinos y 5 mil civiles, cuyo máximo jefe es el Almirante Jorge DE LA PUENTE Ribeyro. La Marina está dividido en V Zonas Navales (4 son marítimas y una es fluvial). La Marina esta compuesta por:
  • BAP ALMIRANTE GRAU: Países Bajos (1973) Buque Insignia de la Marina de Guerra del Perú – Crucero Ligero Lanzamisiles
  • BAP Carvajal: Italia (1970) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Villavisencio: Italia (1970) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Montero: Italia (1979) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Mariátegui: Italia (1979) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Aguirre: Italia (2003) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Palacios: Italia (2004) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Quiñones: Italia (2005) Fragata de Misiles Guiados
  • BAP Bolognesi: Italia (2005) Fragata de Misiles Guiados (este último en proceso de actualización)
  • BAP Angamos: Alemania (1976) Submarino de Guerra
  • BAP Antofagasta: Alemania (1976) Submarino de Guerra
  • BAP Pisagua: Alemania (1977) Submarino de Guerra
  • BAP Chipana: Alemania (1977) Submarino de Guerra
  • BAP Islay: Alemania (1970) Submarino de Guerra
  • BAP Arica: Alemania (1970) Submarino de Guerra
  • BAP Velarde: Francia (1970) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Santillana: Francia (1970) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP de los Héros: Francia (1970) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Herrera: Francia (1971) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Larrea: Francia (1971) Corbeta de  Misiles Guiados
  • BAP Sánchez Carrión: Francia (1971) Corbeta de Misiles Guiados
  • BAP Paita: EEEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Callao: EEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Pisco: EEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Eten: EEUU (1999) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Racine: EEUU (2009) Buque de Asalto Anfibio
  • BAP Fresno: EEUU (2009) Buque de Asalto Anfibio
            FLOTA NAVAL DE CHILE     
            La Armada Chilena está compuesta por 25 mil marinos y está comandada por el AlmiranteEdmundo GONZÁLES Robles. La Armada está divida en IV Zonas Navales, las cuales están compuestas por:
  • ALMIRANTE WILLIAMS: Reino Unido (2003) Buque Insignia de la Armada Chilena – Fragata Lanzamisiles
  • Almirante Cochrane: Reino Unido (2006) Guerra Anti-Submarina
  • Almirante Lynch: Reino Unido (2006) Guerra Anti-Submarina
  • Almirante Conrell: Reino Unido (2006) Guerra Anti-Submarina
  • Almirante Latorre: Países Bajos (2005) Defensa Anti-Aérea
  • Capitán Prat: Países Bajos (2006) Defensa Anti-Aérea
  • Almirante Blanco Encalada: Países Bajos (2006) Fragata Multipropósito
  • Almirante Riveros: Países Bajos (2007) Fragata Multipropósito
  • General O’Higgins: España (2005) Submarino de Guerra
  • General Carrera: Francia (2006) Submarino de Guerra
  • Capitán Simpson: Alemania (1984) Submarino de Guerra
  • Comandante Thompson: Alemania (1984) Submarino de Guerra
  • Almirante Merino: Suecia (1997) Submarino de Guerra
  • Teniente Orella: Alemania (1998) Corbeta de Misiles Guiados
  • Teniente Serrano: Alemania (1998) Corbeta de Misiles Guiados
  • Teniente Uribe: Alemania (1998) Corbeta de Misiles Guiados
  • Guardiamarina Riquelme: Alemania (1999) Corbeta de Misiles Guiados
  • Casma: Israel (1979) Corbeta de Misiles Guiados
  • Chipana: Israel (1979) Corbeta de Misiles Guiados
  • Angamos: Israel (1979) Corbeta de Misiles Guiados
  • Aquiles: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Rancagua: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Chacabuco: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Elicura: Chile (1980) Buque de Asalto Anfibio
  • Orompello: EEUU (1984) Buque de Asalto Anfibio
            Conclusiones:

            Durante los últimos dos gobiernos de Chile, en especial el gobierno de Michelle Bachelet, el armamentismo chileno se ha incrementado enormemente, lo cual se ve reforzada por su teoría de la triple guerra que manejan los centros geopolíticos de dicho países[11], por otro lado, el Perú tiene necesariamente por la tradición histórica y por su crecimiento constante de su comercio marítimo, reforzar sus dominios repotenciando las fuerzas armadas, en especial la Marina de Guerra del Perú.

            La repotenciación de las fuerzas armadas no solo pasa por el hecho de un posible conflicto bélico, si no pasa por dar resguardo y seguridad a nuestro crecimiento económico, es una simple lógica que todos los países del mundo tienen y que un claro ejemplo es Brasil, que mientras mas crece económicamente, más refuerza sus FFAA sin tener un rival natural (puesto que las relaciones con Argentina han mejorado inmensamente) pero aún así Brasil sabe que un sistema internacional gobernando por el principio de anarquía cualquier cosa puede suceder. Que esta vez la historia no nos gané, recordemos la célebre frase de Jorge Basadre: “Quien no aprende de su historia, está condenado a volver a repetirla…” La defensa de nuestros puertos y de nuestra soberanía marítima debe de ser una de las principales políticas de estado.
                                                                                                                                                               Pedro Guevara
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[1] BONILA, Heraclio, “La Independencia del Perú” en IEP, 1972.

[2] DE LA PUENTE CÁNDAMO, José Agustín, “El Protectorado de San Martín” en Editorial Brasa, Lima 2002.

[3] DE LA PUENTE CÁNDAMO, José Agustín, “Presidencialismo, caudillismo y populismo” en Fondo Editorial PUCP, 2003.

[4] BONILLA, Heraclio, “Guano y Burguesía en el Perú” en IEP, 1984.

[5] Ministerio de Relaciones Exteriores, Archivos de Tratados Históricos.         

[6] Revista Caretas, Edición N° 1574, 1999.

[7] Diario La Primera, Noviembre del 2010: La Réplica ante la Haya.

[8] FRÍAS VALENZUELA, Francisco, “Historia de Chile” en Editorial Zig-Zag, 1999.

[9] CONTRERAS, Carlos, “Historia del Perú Contemporáneo” en IEP, 2004.

[10] Diario La República,

[11] Ministerio de Defensa de Chile

domingo, 2 de octubre de 2011

Geopolítica de Estados Unidos en Asia Central


Estados Unidos se encuentra en crisis económica desde el 2008 y ello ha llevado al hegemón a reforzar su seguridad interna y externa debido a la gran cantidad de antipatías que se ha ganado por el mundo entero. El vacío geopolítico que dejó la Unión Soviética por la región de Asia Central ha generado la aparición de una serie de naciones débiles que ha despertado el interés de volver a tomar las riendas del destino de esta región a la Federación Rusa y por otro lado, la República Popular China que cada ves más adquiere un papel protagónico en la región debido a su crecimiento económico.

            Esta región siempre ha sido una zona conflictiva y disputada desde sus inicios, basta recordar las guerras de Gengis Kan, el Imperio Mogol, luego la llegada de los británicos, la expansión rusa hacia Asia Central, y luego la disputa entre Estados Unidos y la Unión Soviética por el control de la zona, en este último tramo de 40 años Asia Central estuvo bajo la influencia soviética (Nerhu en India, Irán, Siria) y Asia Pacífico estuvo bajo la influencia estadounidense (Japón, Indonesia, Tailandia).

            Estados Unidos declaró que la caída de la cortina de hierro no debe de ser sustituida por un velo de indiferencia y adoptó un discurso propio del pensamiento de la escuela realista del pensamiento político la cual considera que Rusia y Alemania son dos potencias depredadoras a las cuales hay que hacerles un constante seguimiento por el gran poder que ambas juntas podrían tener[1]. George W. Bush en el 2002 declaraba:

“Somos una fuerza militar sin paralelo, tenemos el derecho de actuar en todo el mundo para imponer la economía de mercado y garantizar la seguridad energética, podemos atacar a quien consideremos una amenaza o a cualquier país que pueda convertirse en una competencia militar”. (Longo, 2004)”

Con ello Estados Unidos dejaba en claro que tenía derecho de actuar en todo el mundo y la posibilidad de atacar a los posibles enemigos de la seguridad estadounidense, lo que equivale a que pueden pasar por encima de la soberanía de los pueblos excluir política y económicamente a la nación que se les oponga, defender los intereses de las transnacionales, eliminar las leyes internas que impida la explotación de los mismos, liberar aún más los mercados, la recolonización de nuestros conocimientos, de nuestros saberes, de nuestras culturas; despojo de nuestra propiedad intelectual y de la memoria ancestral que poseemos como pueblos[2].

Para cumplir todos sus cometidos, Estados Unidos cuenta con una fuerza superior de dos millones de efectivos, esparcido en los cinco continentes, son los que poseen el mejor y más sofisticado equipamiento, la óptima tecnología, el mejor entrenamiento y por si fuera poco sus soldados, son profesionales y tiene los mejores salarios del planeta. Se necesita sumarse cinco fuerzas armadas de las más potentes del mundo para igualar el poder militar estadounidense, un hecho sin precedente desde Roma en donde su ejército equivalía a los 40 ejércitos más fuertes de las naciones entonces conocidas.[3]

Estados Unidos cuenta con 4500 bases militares dentro de su territorio y 823 fuera de ella: 21 en América (6 en Colombia), 513 en Europa, 36 en Asia Central, 248 en Asia Pacífico y 5 en África, en una extensión que ocupa más de 2.5 millones de hectáreas en los cinco continentes. Aparte de lo mencionado, cuenta con 106 bases militares instaladas desde el 2005 en Irak y Afganistán y otras más que se están construyendo en Israel, Qatar, Kirguistán, Uzbekistán, y las 20 bases militares que tiene de manera compartida con el ejército de Turquía[4].

El Comando Central de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos para Asia Central y África (llamada USCENTCOM) tiene jurisdicción desde Kazajstán, Afganistán, Pakistán, Irán, Irak, la Península Arábiga hasta la parte noreste de África, Egipto, Sudán, Etiopía, Somalia y Kenia. EL USPACOM es el Comando destinado para Asia Pacífico y su jurisdicción abarca desde India, China, Japón, Australia y Nueva Zelanda, y es este el comando que más preocupa a la seguridad China, por la gran cantidad de recursos que Estados Unidos le dedica a este comando ya que tiene el apoyo de la III y IV Flota Naval[5].

El potencial que esas flotas navales despliegan es impresionante. No sólo en términos de armamentos nucleares y tecnología, sino en todo el dispositivo que lograr desplazar sobre el mar. Cada flota naval tiene 120 aviones de guerra, 60 tanques, 3 submarinos nucleares y 12 navíos de escolta. Lo más sorprendente es su capacidad de bombardeo. Se sabe que cualquier punto de la tierra puede ser atacado por un avión estadounidense en menos de 90 minutos, despegando de un portaviones que son los buques insignia de las flotas navales. Un ataque de esa naturaleza, ordenado por el presidente de Estados Unidos, podría ocurrir sin que una aeronave supersónica necesitara aterrizar en tierra o reabastecerse. Levanta el vuelo, ataca y regresa a la base en el portaviones nuclear[6]. (Negra, 2008)
Sin embargo, Estados Unidos asegura que se dispuso reactivar la IV Flota Naval para dar respuesta a desastres naturales; realizar operaciones humanitarias y de asistencia médica; combatir el narcotráfico; y cooperar en temas ambientales y en tecnología. Estados Unidos negó que la flota incluya un portaviones, aunque sí admite que el George Washington podría “pasar” por la región y unirse eventualmente a la IV Flota y agrega, la formación “no tiene capacidad ofensiva, ni portaviones, ni barcos de guerra. Su buque más grande es un hospital”. Si toda esta información no es suficiente para determinar el poderío militar de Estados Unidos y la militarización de la zona, cuenta además con el NORAD (Comando Norteamericano de Defensa del Espacio Aéreo) que en este año cumple 50 años de existencia; y no entra en este análisis la fuerza aérea pero que apoya de manera directa a la IV Flota Naval.

El término de la Guerra Fría y la expansión militar de la OTAN nos aboca al estudio sistémico de las interacciones económicas y políticas internacionales y regionales más recientes, y de las transformaciones globales que desde finales del siglo XX se perciben en la articulación geoeconómica y geopolítica del capital. Presenciamos manifestaciones claras de antagonismo del sistema global de interacciones económicas, políticas y estratégicas en un contexto deteriorado de polarización global, derivada de una masiva e irracional redistribución regresiva de la riqueza, del colapso ambiental y del agotamiento de los recursos estratégicos, no sólo de los combustible fósiles y minerales del planeta, sino también de los bióticos, del agua y de la biósfera requerida para el sostenimiento de la vida[7].

El reacomodo geopolítico de la región aún no ha terminado de darse, China ante esta ola de crecimiento bélico de los Estados Unidos, ha venido aumentando constantemente su poderío militar, que incluye la construcción de su primer Portaavión para el resguardo de sus aguas territoriales y la innovación en tecnología bélica para la mejora de su potencialidad como ejército. Estados Unidos y su visión unipolar han entrado en crisis mundial y producto de esto, cada vez más será más frecuente los roces con las potencias emergentes como China y Rusia lo que debe de ser manejado con hilos finos por la diplomacia, porque de lo contrario los fantasmas de la guerra fría vuelven a asechar tales como una posible guerra mundial que significaría el fin de la raza humana, pero ya no por una cuestión de luchas ideológicas, si no por una cuestión de supremacía mundial.

jueves, 29 de septiembre de 2011

La reivindicación de Palestina


Lo sucedido el pasado viernes 23 de septiembre en la Asamblea General de la ONU marca un hito en la historia de Palestina. Ese día el presidente del gobierno palestino, Mahmud Abbas[1], presentó formalmente ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas su solicitud para ser aceptado como el estado miembro N° 194 de dicha organización. La acción tomada por el presidente Abbas causó revuelo en el mundo diplomático. 

Estados Unidos dejó en claro que su posición era la de no apoyar el pedido palestino[2], proponiendo como medida alternativa, reiniciar las negociaciones con el Estado de Israel. ¿Cuál es el fondo del asunto? Lo cierto es que para Estados Unidos la acción emprendida por el gobierno palestino choca directamente con sus intereses nacionales.

Por un lado, recordemos que los Estados Unidos, desde la primavera árabe, ha venido apoyando el derrocamiento de una serie de aliados suyos en la región como el de Hosni Mubarak en Egipto, y ha sido uno de los soportes principales para la lucha que derrocó a Gadafi en Libia. Estas acciones le han valido para limpiar de alguna manera su imagen, duramente dañada durante la guerra de Irak, frente al mundo árabe. Pero todos estos esfuerzos podrían caer en saco roto si es que el gobierno estadounidense decide usar su poder de veto ante el Consejo de Seguridad de la ONU[3].

Por otro lado se encuentran los intereses de Israel, su principal aliado en medio oriente[4], pero también el país al que pertenecen muchos de los principales aportantes en la campaña de Barack Obama durante las elecciones del 2008. De dicho país, también provienen algunas de las principales inversiones que se realizan en Estados Unidos[5]. Esta estrecha relación entre los intereses estadounidenses y los israelíes, ponen en un serio aprieto a la administración de Obama: si Estados Unidos no hace algo para impedir el reconocimiento a Palestina, corre el riesgo de perder su apoyo financiero y, lo que es peor, perderlo como socio estratégico en la región. La situación se complica más si agregamos el nada despreciable detalle que China, el principal rival de los Estados Unidos, ha logrado un mayor acercamiento a los países de la región, con quienes viene cerrando importantes negocios.

Israel no solo es un factor, sino que se constituye en el otro actor relevante en esta novela. Este país, desde su instauración en 1947, ha venido expandiendo su territorio a expensas de sus vecinos, violando la resolución N° 181 de la ONU que establecía sus y otorgaban Gaza y Cisjordania para la conformación de otro estado, que vendría a ser Palestina. La preocupación de Israel se debe a que durante todo este periodo han venido cometiendo una serie de violaciones a los Derechos Humanos[6], utilizando como pretexto que la Autoridad Nacional de Palestina supuestamente ha cometido actos terroristas contra la población israelí. Si Palestina es aceptada en la Asamblea General[7], tendría facultades para denunciar esta serie de violaciones ante la Corte Internacional de la Haya, y reclamar justicia para los miles de inocentes asesinados por las acciones israelíes. Si el proceso siguiera los cauces adecuados y sin presiones políticas de por medio, podría significar que gran parte de la élite política de Israel podría terminar tras las rejas.

Otra reivindicación palestina es lograr la declaración de Jerusalén Este como la nueva capital de su Estado[8], pretensión que implica una complicadísima negociación con Israel, puesto que esta ciudad también es sagrada para la religión judía, además de la cristiana y musulmana. Este es tal vez el punto más álgido que ha sido puesto sobre la mesa. Ninguna de las partes quiere dar su brazo a torcer, debido a la importancia que tiene esa ciudad para ambas culturas.

La necesidad de ponerle fin al conflicto árabe-israelí, y en específico, al conflicto con Palestina, ha sido "mecida" por más de 40 años, a pesar de que el pueblo Palestino ha demostrado su deseo de ponerle punto final a esta situación que los mantiene en situación de pobreza y violencia constante, principalmente por los ataques injustificados del ejército israelí a su población civil. Los intereses de China y Rusia, y el aumento sustancial en el poderío bélico de Irán terminan por agravar más la tensión geopolítica en la región.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Crisis económica de los Estados Unidos


La economía de los Estados Unidos atraviesa el peor momento de su historia, ahora considero que es poco recomendable comparar esta situación con lo que vivió en los años 30 con la gran depresión, puesto que las condiciones políticas y económicas han cambiado, para ese entonces, Estados Unidos aún estaba afianzando su posición de país potencia en el mundo, existía un Reino Unido en declive, la Unión Soviética aún no era rival para EEUU y la China no existía en el plano internacional. Por último el mundo no tenía un proceso de globalización tan profundo como el de ahora, en conclusión el mundo ha cambiado y esta crisis del imperio del mundo parece ser el verdadero comienzo del fin. Analizaremos por partes lo que ha llevado a esta situación al imperio más grande del mundo estar al borde del precipio.

Los Estados Unidos en la década del 90’ tenían una alegría propia de envidiar, pues habían derrotado a quien por durante 40 años había sido su rival más cercano a pisarle los talones, la Unión Soviética, este imperio del otro lado del mundo, cayó preso de las contradicciones propias de su sistema político-económico y se auto destruyó dejando la cancha libre para que Estados Unidos se colocase como el único gobernante del sistema político internacional. Esta euforia producto de la victoria, se tradujo en una prosperidad económica en la década del 90’ las inversiones extranjeras directas aumentaron considerablemente, las utilidades de las empresas se fueron por los cielos e incluso salían personajes como Fukuyama a declarar “el fin de la historia” porque el ser humano había encontrado el sistema político y económico que se acoplaba a sus necesidades, la democracia y el capitalismo.

      Pero estas predicciones llegaron a su fin. En el 2001 el mundo entró en nueva etapa, la cual no tardaría mucho tiempo para dejar ver sus efectos. La caída de las torres gemelas marcó un antes y un después tanto en la economía como en la política exterior de los Estados Unidos. George W. Bush había llegado al poder y su intención era clara de querer apoderarse del petróleo de Irak a como de lugar y como un regalo de dios un grupo de fanáticos árabes se trajeron abajo la insignia del sentimiento estadounidense. Esto fue el pretexto ideal para iniciar una carnicería en las tierras del medio oriente, la causa real de todo ello era el “PETRÓLEO”.

Una vez terminado la invasión de los Estados Unidos en Irak, empezó otra fiesta financiera, las empresas petroleras empezaron a llegar a Irak bajo el eslogan de la reconstrucción nacional, el cual fue un mero eufemismo que encubría sus verdaderas intenciones de saquear todo el petróleo posible y así sucedió. El gobierno de turno iraquí empezó a conceder licitaciones en las cuales prácticamente Irak regalaba su petróleo a estas transnacionales y con ello la economía de los Estados Unidos empezó a tener un nuevo dinamismo económico. Pero las empresas no contentas con ellos siguieron con hambre de querer más y más poder lo que llevó a los Estados Unidos a la situación que explicaremos en el siguiente acápite.

La bonanza económica que se estaba dando en este periodo se vio reflejada en las economías del mundo, mayor aumento de las exportaciones e importaciones mundiales, mayor intercambio financiero, la pujante industria china  tiraba hacia adelante la economía mundial y los Estados Unidos seguía imparable en su crecimiento. Entonces las empresas de Estados Unidos empezaron a especular en los precios de las viviendas, ¿por qué? Porque invertir en dichas propiedades era una inversión segura y muy rentable, entonces la especulación financiera empezó a hacer su trabajo.

      Por un lado los especuladores por el lado de la oferta empezaron a ofertar una serie de casas que aún no estaban construidas a los compradores, los cuales empezaron a pagar por adelantado la adquisición de estas casas, pero estas inmobiliarias se hicieron de tantos compromisos que al final no tenían como cumplir con todos a la vez. Por el otro lado, los bancos jugaron su propio rol y empezaron a conceder préstamos a los compradores, sin hacer un estudio previo si estos podían hacerse acreedores de dicha deuda, lo que llevó a que muchos de los que adquirieron una deuda no tenían como pagarla y así se fue acumulando de poco a poco la deuda hasta que llegó un día en el que la economía no soportó más vivir de propiedades ficticias y de promesas de pago incumplidas y se vino todo abajo. ¡LA CRISIS HABÍA COMENZADO!

            ¿Y el gobierno de los Estados Unidos que hacía por mientras? Pues bien, el gobierno federal en vez de parar esta “orgía económica” de los empresarios, les daba más herramienta financiera para que siga la bonanza económica de manera desmedida. Las tasas de interés (esto se define como el precio del dinero) las empezaron a disminuir cada vez más y más para que de esa manera se animasen a seguir haciendo acreedores de más y más deuda.

            George W. Bush no contento con el regalito que les había dado a sus amigos de la élite estadounidense, empezó a quitar una serie de regulaciones al sistema financiero lo que hizo de esta fiesta económica más atractiva aún, puesto que no había quien los controlase y se desbandaron llevando la economía a los límites máximos. Por otro lado el regalo de la entrega de las refinerías petroleras a las transnacionales había resultado ser un regalo muy caro de mantener, pues la guerra de Irak empezó a demandar demasiados recursos financieros, los cuales no fueron previstos, puesto que no se imaginaron que el heroico pueblo de Irak iba a resistir así como en su momento lo hizo Vietnam contra las fuerzas invasores y dieron una lucha intransigente de la cual hasta el día de hoy los Estados Unidos sigue buscando la manera de controlar, la guerra de guerrillas que terminó derrotando a los Estados Unidos en Vietnam, estaba cumpliendo el mismo cometido en este nuevo episodio bélico. Este enorme gasto de dinero por parte del sector público empezó a generar una inflación sustancial en los mercados internacionales (por regla de la economía, a mayor emisión de dinero y una producción constante se produce inflación).

            Pero la Guerra de Irak no solo trajo como consecuencia un gasto inmenso de dinero por parte del gobierno de los Estados Unidos, si no también hizo elevar el dinero del petróleo a nivel mundial, debido a la inestabilidad política de una de las regiones con la mayor cantidad de reservas de dicho oro negro. Esto llevó a que la crisis energética producida por el aumento indiscriminado del precio del petróleo llevará a inflar los costos de la producción mundial y del transporte en general, ello trajo una nueva consecuencia, el aumento de los precios de los alimentos.

            La crisis energética había arrastrado al fango a la producción alimentaria mundial, pero esta se da por dos razones fundamentales, primero, la ya mencionada, que es la elevación de los costos de producción y distribución debido al alza del petróleo y la otra por la designación irracional de mayor cantidad de hectáreas a cultivos de caña de azúcar y soya para la producción de biocombustible dentro del marco de una “política energética que cuide el medio ambiente”. Este acto de inhumanidad trajo la disminución de la producción alimentaria, la cual muestra rostros desgarradores actualmente tal y como lo que sucede en Somalia, Uganda o Etiopía en el África.

            Todo este efecto dominó llevó a que los inversionistas mundiales, luego de haber despertado de la resaca de la tremenda fiesta que habían vivido, a retirar toda las inversiones que tenían debido a que perdieron la confianza en los mercados financieros.

            Como vivimos en un mundo globalizado en donde todo lo bueno y lo malo se transmite, la crisis no fue la excepción, no tardó mucho en repercutir la crisis de los Estados Unidos en sus países con mayor intercambio comercial y así empezaron a caer uno por uno, primero fue Dinamarca, que fue el primer país de la Unión Europea en declararse en recesión, le siguió Estonia, Letonia, Irlanda que se declaró en recesión con una deuda externa que sobrepasa el 132% de su PBI total, llegando a Asia Pacífico, donde el primero en caer fue Hong Kong, seguido por el Japón, el cual había dejado de crecer hace mucho tiempo, pero para terminar de cerrar con broche de oro, la crisis se vino a traer abajo el crecimiento económico nulo de los nipones. Pero la crisis seguía expandiéndose como un mal endémico y llegó a América Latina y el primero en verse afectado fue México, país sumamente dependiente de los Estados Unidos (es el destino del 80% de las exportaciones mexicanas y el 70% de lo que importa lo hacen de los estadounidenses).

            Pero lo curioso de todo esto es que cuando la crisis llegó a América del Sur sucedió lo que parecía un milagro, el Perú, Brasil, Uruguay y Venezuela no se vieron tan afectados como si lo estaban los países como México y América Central ¿POR QUÉ? La respuesta estaba al otro lado del Océano Pacífico, la respuesta era la CHINA. Este inmenso país asiático con más de 1.200 mil millones de habitantes cuenta con un mercado de consumo interno muy dinámico, el cual salvó de por momento a una parte de la economía mundial. El Perú como los otros países mencionados desde comienzos de la década del 90’ empezaron a ser cada ves menos dependientes de los Estados Unidos en materia comercial, al diversificar los mercados y empezar a dirigir sus mercancías a los mercados asiáticos. China fue un gran receptor, el alimentar al pueblo chino requería de uvas, frutas y todo los demás productos que poco a poco empezaban a desaparecer o a encarecerse en los mercados nacionales debido a que lo mejor de la producción nacional era destinado a la China.

Pero no solo alimentos era lo que China nos empezó a comprar, la demanda mundial de minerales por parte de la industria china hizo que los precios de los minerales se vallan por los cielos, lo que beneficio doblemente a la economía nacional, primero porque le vendíamos más minerales a los chinos, y segundo por que pagaban más por este mineral, lo que trajo como consecuencia que las pérdidas obtenidas por el descenso de las exportaciones peruanas sean recompensadas con los ingresos provenientes de los minerales. No es materia de discusión de este artículo si el dinero que ingresó por las sobreganancias mineras fue distribuido de manera correcta o no entre los peruanos, pero creo que ya es sabida la actitud que tomó el gobierno de Alan García ante esta situación.

      Pues bien, ahora volvamos a los Estados Unidos, punto inicial de la crisis internacional, empezaron a buscarse posibles soluciones a la crisis mundial, pero estas no llegaban. La elección de Obama como el salvador de la crisis generó grandes expectativas en los mercados internacionales, lo primero que empezó a hacer Obama es a expandir el gasto público para poder suplantar aquellos sectores donde el sector privado se había contraído, para así generar producción, empleo de mano de obra, aumento del poder adquisitivo, mayor consumo y así generar el efecto multiplicador de Keynes. Pero la situación no era fácil, pues la crisis actual, ya tenía internalizada la inflación, la cual empezó a empeorar debido a la gran cantidad de dinero inyectada al mercado por parte de los Estados Unidos.

      No solo eso, la situación de la deuda externa de este país empezó a empeorar, y esto debido a que Estados Unidos estaba acostumbrado a gastar mas de lo que producía, Obama lo que hizo fue profundizar este gasto excesivo yendo a tocar las puertas a los bancos chinos para que estos puedan seguir prestándole dinero y así poder seguir manteniendo la economía nacional. Durante el 2009 y el 2010 se vivió una relativa paz económica en el gobierno federal, pues las medidas keynesianas a corto plazo siempre dan resultado efectivo, pero poco a poco se fueron apagando y la crisis se volvía asomar.

            Esta crisis empezó a agravarse este año y esta vez la cosa esta más grave aún. Grecia, España, Portugal e Irlanda han sido dentro de la Unión Europea los estados que han vivido los peores sustos, pues sus economías viven al borde de la quiebre económica, lo que significaría que dejarían de pagar sus compromisos económicos, ahondando más aún la crisis internacional. Por otro lado lo más temido de todo se está empezando a dar, China ha empezado a disminuir su consumo interno, lo que ha hace entrar a medio mundo en pánico.

El gobierno chino ante esta terrible situación no tiene mejor idea que hacer lo que Obama ya hizo y no ha funcionado: inyectar más dinero a un mercado mundial que ya tiene una inflación peligrosa. Este descenso del consumo interno chino se ha reflejado en que los chinos han dejado de consumir productos de otros países, la demanda de petróleo chino ha disminuido debido al paro de algunas de sus plantas industriales lo que lleva a que el precio del petróleo empiece a decaer, y la producción china empiece a tener sombras de una posible enfriamiento de su economía nacional.
En el otro lado del mundo, los Estados Unidos, ha entrado en una fase tan crítica de su economía, que a comienzo del mes de agosto del 2011 el congreso estadounidense tuvo que ampliar la cantidad de deuda permitida al fisco público para que así pueda seguir cumpliendo sus deudas, esta situación ha llevado a que una calificadora de riesgo halla disminuido el valor de la deuda de los Estados Unidos de AAA a AA+ ¿y eso que significa? Pues bien, significa que los Estados Unidos es ahora un país con menos probabilidades de pagar sus deudas que tiene, lo que conlleva a que los bancos pensarán ahora dos veces si le siguen prestando dinero a Estados Unidos, y los bancos que ya prestaron dinero estarán más ansiosos por querer que se les devuelva su dinero, lo que ha traído ya un lunes negro financiero, y lleve a los Estados Unidos a una situación histórica jamás vivida.

            La crisis del mundo se está agravando cada vez más y ahora veamos a nivel nacional como esto puede repercutir, primero, en el 2008 ya dejamos claro que el Perú se salvó porque teníamos en China un gran mercado de consumidores de nuestros productos que sostuvo a la economía nacional en medio de la crisis, pero en la actualidad si la crisis llega a estallar simplemente no habrá mercado chino que nos ayude puesto que este ahora esta atravesando por serios problemas de capacidad adquisitiva. Por otro lado, las compensaciones que se tiene por el alza del precio del oro (esto debido a que los inversionistas comprar dicho material por ser un buen refugio de riqueza ante la inestabilidad del dólar lo que empuja el precio hacia arriba) no alcanzaran por mucho tiempo debido a que si las pérdidas por descenso de exportación se agravan esto llevará a un déficit en la balanza de pagos.

 Conclusiones

            Dentro de todo este esquema lo más importante es salvaguardar la economía nacional, es así que es las posibles medidas que este gobierno esté pensando tomar al igual que sus colegas de América del Sur sea la de devaluar la moneda para compensar la perdida cuantitativa de las exportaciones y seguir manteniendo en equilibrio el ingreso por este sector. Otra de las medidas que se ha pensando tomar ante un embate real de la crisis es la creación de una moneda única dentro del marco del fortalecimiento de la UNASUR, tal y como lo propuso el ministro de economía de la Argentina, Amado Bodou, para poder suplantar como moneda de intercambio al ya devaluado dólar.  Otra de las medidas que podrían aplicarse es el fortalecimiento del mercado interno y del mercado regional, es así que la integración de las naciones sudamericanas será fundamental para poder resistir la peor crisis económica de la historia mundial. Por otro lado, las consecuencias geopolíticas de este colapso de los Estados Unidos, podría significar la llegada al poder máximo de la China, pero para que ello termine de suceder, China tiene que equiparar en poder económico y militar a los estadounidenses, cosa que no está muy lejos de suceder, pues el PBI chino es casi parecido al de Estados Unidos y en poderío militar si le faltaría aumentar para poder alcanzarlo, por otro lado este reacomodo de fuerzas políticas a nivel internacional, podría beneficiar a la región de Sudamérica en tanto y cuanto que nuestras naciones unidas al fin podrían conseguir la independencia económica de los Estados Unidos y si nos mantenemos unidas podremos resistir el intento de neo-colonización de la China y al fin ser un bloque sólido político y económicamente ante el mundo. Veamos en esta terrible crisis económica internacional la oportunidad de poder reivindicar nuestra soberanía nacional y hagamos de este problema una GRAN OPORTUNIDAD.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Liberalismo de Izquierda ?


El socialismo como doctrina política se puso en praxis en muchos países donde solo predominaba un partido único de clase y un estado muy fuerte que controlaba los medios de producción. Eso fue el caso de la Unión Soviética, Cuba, los países del Bloque del Este. Pero también se puede hacer mención de los países del bloque escandinavo ¿? Yo creo que sí. Si bien es cierto nunca fueron considerados países socialistas, su economía fuertemente nacionalista, un estado dueño de casi el 60% de los medios de producción le daban una fuerza única al estado, el cual dentro de un sistema de estado de bienestar, mantenía sindicatos fuertes y amplios derechos sociales.
¿Pero porque mencionar dicho referencia? Porque la diferencia radica en que en un bloque se vivió sin democracia, y en el otro se vivió en un sistema democrático. Entonces ante la inquietud de compatibilidad entre socialismo y democracia creo que si es factible, debido a que ambas lógicas pueden funcionar de la mano.
Por otro lado, la gobernabilidad del sistema no es incompatible con las reformas del sistema, la finalidad máxima del socialismo es llegar a un estado de bienestar dentro de la sociedad, donde no exista desigualdades de clases, pero considero yo que las desigualdades es algo muy utópico de eliminar. Quiero ser claro en esto para que luego no se ciernan sobre mi acusaciones de converso o algo por el estilo, pero pues desde la aparición de la propiedad privada siempre ha habido desigualdades, y si seguimos a Marx, eliminando está la acabaremos, lo cual considero cierto, pero la pregunta es ¿alcanzaremos un bienestar pleno? La respuesta la dejo a criterio del lector.
Por otro lado, analicemos que nos da un estado de bienestar donde la democracia y principios socialistas pueden convivir, eso ya se ha dado como repito en países como los de Escandinavia, el Brasil de Kubitscheck, Argentina de Perón entre otros, que si bien no se declararon países socialistas, se pudo llegar a tener un estado de bienestar que las grandes mayorías lo pudieron gozar, a lo que voy es que el socialismo como programa ideológico asumo que es correcto, pero en la praxis por la configuración del sistema-mundo es muy complejo la instalación de dicho sistema cumpliendo todos los lineamientos ideológicos.
Resalto con mucho énfasis en las tres cosas que Salvador Oré resalta del liberalismo: la valoración de las instituciones, la libertad individual y la pluralidad. Y pongo énfasis que en determinados contextos el primer punto a veces se tiene que dejar de lado por el interés nacional. Por otro lado ya con los ejemplos que di, creo que es factible tener un gobierno de izquierda liberal con una economía no de libre mercado, si no con un modelo neo-keynesiano como el que ya se está aplicando en muchos países de América Latina hoy por hoy. Coincido nuevamente en las deficiencias que le encuentra al liberalismo político, pero justamente se trata de mezclar ambas programas ideológicas para poder tener un gobierno con visión social, capacidad de gestión y con visión de futuro.
Hay una frase comentada por Daniel Contreras que es perfecta, la citaré textualmente: “El marxismo que se queda en un estado teórico se enquista en su escritorio de biblioteca y pierde la perspectiva de resolver situaciones concretas, directas y palpables que demanda el pueblo. ¿Creen que a ese pueblo, por el cual luchamos, le va a importar mucho la teoría del marxismo?”  Creo que esto no merece mayor explicación, la sociedad actual requiere de un determinado pragmatismo para solucionar los problemas fundamentales, pero siempre y cuando estas pequeñas dosis de pragmatismo no caigan en indiferencia social.